Coherencia y consecuencia

Uno de los primeros consejos que doy muchas veces a monitores que me preguntan, desde el aspecto pedagógico, cómo tratar con niños, es que sean coherentes, que tengan sentido de lo concreto, que sean pragmáticos, y que entiendan que todo en la vida, y por tanto lo que apliquen en las actividades, tiene consecuencias.

No soy experto en pedagogía, por lo que a nivel de teorías pedagógicas, no sé en qué medida acierto con este consejo, y con el tiempo podré reafirmar o refutar esta y otras muchas entradas del blog, ya que uno de los objetivos del mismo es ir descubriendo poco a poco más sobre esta ciencia.

Pero desde el punto de partida, de amplio recorrido en tiempo libre, pienso que este es un pilar pedagógico vital a la hora de trabajar con participantes (en formación de tiempo libre, casi siempre hablamos de participantes, tengan la edad que tengan).

Es decir: debate aparte, ya sea sobre si un estilo u otro, sobre si una teoría es válida o no, si hacer esto o aquello en tal situación,…. Lo más importante es que decidas lo que decidas, seas coherente con la decisión. Y, por tanto, apliques un causa efecto, pues todo en la vida, tiene consecuencias. Ojo, que no es un “causa-efecto” cuantitativo a vieja usanza, pues un mismo acto puede dar múltiples efectos: el ser humano convierte cada acción no en un resultado sine qua non y determinista, sino en todo un universo cambiante e impredecible.

Y ser coherente es reconocer que todo lo que hagas tiene su consecuencia, y si no la aplicas, no hay aprendizaje, ni se construye un camino para recorrer, valga la metáfora. Y lo ilustro con un ejemplo:

Si estás con un grupo de participantes de picnic en el campo, tú puedes decidir lo que quieres hacer de cara a que luego quede todo limpio (suponiendo que decides que dejar todo limpio es importante).

Por lo tanto puedes esperar a ver si el participante desde su libertad intrínseca lo deja todo limpio, o puedes autoritariamente obligar a que lo limpie. Puedes reflexionar con ellos, o llegar a un aprendizaje mediante el constructivismo para que descubran lo importante de dejarlo todo limpio, o puedes corregir las distintas conductas in situ desde el conductismo para que no tiren papeles por el suelo, no al menos en esta actividad. Bien puedes crear equipos de trabajo, o hacer responsable a cada uno de su espacio y que después valoren personalmente su implicación y aprendizaje.

No estoy entrando en debate sobre cómo proceder para llegar al fin, sino que tengas el estilo que tengas, aplícalo. Y si dices que hay que recogerlo, hay que recogerlo, ya sea por imposición directa, indirecta, o si finalmente no lo recogen porque tiene que salir de ellos, pues habrá que sentarse con ellos para acercar posturas. Hazlo como mejor veas, pero: si después de haber iniciado una acción, repito, con el método que sea, si no rematas la acción siendo coherente a lo que pides, y cómo lo pides, no se producirá un aprendizaje positivo: aprenderán que no hay valor en nada de lo que digas, propongas o hagas.

Dinámica de presentación con cartelitos

Pues, y por qué no ser repetitivos, os presento una nueva actividad para el tiempo libre, también creada para este fin de semana pasado, y también con unos cartelitos como protagonistas.

Es en principio una dinámica, con posibilidades de transformación en juego. Aunque advierto que como juego tiene sus lagunas, pues no está testado al cien por cien, ni está rodado.

Y es nuevamente una actividad para un encuentro, aunque en este caso entre dos colegios, y para edades de primaria.

Uno de los dos colegios venía de fuera, así que el de aquí realizó una manualidad para regalar a modo obsequio a los otros, consistente en un cartelito para cada uno con su nombre escrito, y algún dibujo o decoración más.

Además los cartelitos sirvieron para la actividad en cuestión: teniendo los de un colegio los cartelitos de los del otro, debían buscar el dueño del cartelito para colocárselo.

Es decir: teniendo uno el cartel de otra persona del otro colegio, debías ir uno por uno pensando quién podría ser, y colocárselo. Y para ello podías intentar todo tipo de preguntas, pero nunca la clave: ¿Cómo te llamas? O ¿por qué letra empieza/termina tu nombre?….

En la segunda fase, los que tuviesen su cartel correctamente comenzaban a conocerse en un gran círculo fuera de todo el alboroto, mientras los demás continuaban buscando a los dueños de cada cartel. Con una excepción ahora: podías pedir ayuda a cualquiera para colocar el cartel. Aunque el que ayuda no puede decir directamente de quién es el cartel, sino que solo podía contestar asintiendo o negando con la cabeza.

Como podréis imaginar, esta actividad de tiempo libre es más bien una excusa para una primera toma de contacto, para romper el hielo, para mover a los participantes, mezclarlos, y forzarles a interactuar partiendo desde igualdad de condiciones.

Recursos para el tiempo libre: juego nocturno

Antes de compartir un juego nocturno que tengo en la recámara, me gustaría compartir algunos aspectos sobre esta actividad de tiempo libre tan interesante.

Yo personalmente la conocí en mis años como tropero en Scouts de Europa, y en nuestros juegos nocturnos teníamos muy claras las características de los mismos, características que luego he visto en tiempo libre con otros juegos nocturnos.

Comentar antes que el tiempo libre, al ser una ciencia muy joven sucede que hay carestía en las definiciones, y con esto quiero decir que las definiciones que aquí escribo son o mías, u oídas en algún ambiente de tiempo libre, e intentaré citarlas correctamente siempre que sea posible, o son quizás conceptos que, a través de trabajos anteriores, en la empresa, en la Escuela de tiempo libre,…. Hemos intentado con todos los compañeros que he trabajado poner los puntos sobre las íes para poder comunicarnos con fluidez, sabiendo a qué nos referimos con cada término.

Porque cuando hablamos de juego nocturno, a mi parecer, no nos estamos refiriendo a un juego por la noche, sino a un juego con unas características muy concretas. Un juego de misterio, o de mesa viviente, o de cluedo viviente,…. Que se juegue por la noche no sería un juego nocturno.

Llamaríamos más bien a actividad de juego nocturno a aquellos juegos que tengan principalmente dos características: la oscuridad y el silencio.

La oscuridad:

Esta es la esencia, no el hecho de que sea de noche. Lo que pasa es que la noche es el ambiente propicio para la oscuridad. Y hablamos de oscuridad porque esas condiciones va a permitir que los beneficios del juego se den en mayor grado, beneficios más abajo redactados.

El silencio:

Puesto que no vemos, tenemos que guiarnos por otros medios. Los seres humanos somos animales audiovisuales, que principalmente nos desenvolvemos por medio del sentido de la vista. ¿Qué pasa cuando nos privan de este sentido?

En un juego nocturno, el uso del oído es vital: para encontrar a un compañero, ya sea de mi equipo o del equipo contrario, e incluso para orientarnos. Pero también el tacto (y he conocido casos del uso del olfato) nos va a servir en algunos momentos del juego.

El juego nocturno apelará a nuestra capacidad para desenvolvernos, de observación con los cinco sentidos, de agudeza y destreza, y la psicomotricidad gruesa de una forma muy especial.

Hablamos incluso que, así como tienen características especiales los juegos en el medio acuático, lo tendrán los juegos en un entorno a oscuras, donde para vencer deben aflorar los sentidos, y nuevas estrategias y agudeza mental.

Wachironsón (el arte de la ambientación)

Sí, lo sé, no es un título de post muy atractivo, sobre todo de cara a posicionamiento SEO, seguro que el experto en marketing de Blocdeesbozos que me asesora en este proyecto me regaña. Pero cuidado que, por otro lado, ilustra muy bien el mensaje de esta entrada.

Además vuelvo esta semana con una entrada muy reciente. Me gusta ilustrar con anécdotas, casos reales, siempre propios (de ahí que narre desde mi punto de vista), algunos más antiguos, y otros como esta entrada, más recientes.

Pues bien, este pasado fin de semana sucedió algo muy ilustrativo hacia el tema de la ambientación de actividades, un tema muy interesante e importante que si un monitor de tiempo libre domina, puede darle un punto ideal a modo de broche a sus actividades.

Más adelante me gustaría ampliar un poco más sobre la ambientación, explicando el concepto “Papel de burbuja” introducido por un gran actor amigo mío como es Ángel de la Casa Amarilla.

Pero vamos a centrarnos en la actividad:

Esta era un juego de misterio o de cluedo viviente, muy interesante y muy bien elaborado por los monitores del grupo Tagaste I de Málaga. Quizás en otro momento les puedo pedir el juego para compartirlo por aquí, pero tan solo me quiero centrar en un pequeño detalle del mismo.

Y es un aspecto de la ambientación con el que los niños se quedaron rapidamente: uno de los personajes, el jardinero, o más bien una especie de “jardinero reggae”, se encargaba, además de su rol dentro del juego de misterio, de crear ambientación haciendo creíble el personaje mediante una “coletilla” en su discurso oral, y una inventada “cancioncilla” reggae pegadiza.

Como nos enseña la convención teatral, por supuesto que el personaje no era real, era el monitor desempeñando un personaje. Pero dentro de la dinámica de juego, se acepta esto, y se disfruta más: trabajar bien la ambientación hace que el personaje llame más la atención a simple vista, y que los participantes se queden más “embobados” y atentos a lo que les va a contar este extraño y gracioso y raruno jardinero.

Además la ambientación permite sostener los objetivos de la actividad por más tiempo en la memoria de los participantes: finalizada la actividad, e incluso al día siguiente, los participantes seguían repitiendo la “coletilla” y la “cancioncilla” del jardinero. ¿Por qué?: por el poder de la ambientación.

¿Y era la canción lo importante? No, para nada. La canción no es más que un elemento de ambientación. Pero los elementos de ambientación son tan potentes, que calan más rápido, y se recuerdan por más tiempo como digo, lo que permite que igualmente los objetivos asociados a la actividad (la diversión, el trabajo en equipo, la resolución de un misterio,….), calen más rápido, y se recuerden por más tiempo.

Y casi se me olvida: “wachironsón” era la letra de la canción, de ahí el título.

El aprendizaje más importante

Antes incluso de comenzar con la creación de la Escuela de tiempo libre, en una jornada de formación para monitores, configuré una asignatura intentando resumir lo esencial, de manera práctica y con casos reales, para el día a día de un monitor de tiempo libre, llamando a esta Abc del monitor.

Después fui perfeccionando la asignatura, ampliando el temario y los casos prácticos, y solía empezar diciendo a los alumnos que les iba a comentar lo más útil para ser monitores, el aprendizaje más importante antes de enfrentarse a esta tarea. Y lo hacía con el siguiente discurso:

Nada de lo que aprendáis en este curso, ni lo que os puedan decir fuera, o leer en cualquier libro, (tampoco en este blog), o podáis adquirir con ninguna titulación, os va a servir de nada si no os conocéis realmente a vosotros mismos, si no sois verdaderos maestros de vosotros mismos.

Un monitor de tiempo libre no solo debe tener un buen desarrollo físico y cognitivo, sino también un equilibrio psíquico y emocional. La suerte es que todas estas cosas pueden entrenarse.

De nada sirve ser un monitor fantástico, poder estar activo en las actividades, saber muchas canciones, o talleres, tener habilidades,…. Si luego, en un momento de estrés, ante una respuesta inesperada, le dices a un niño << cállate o te rajo el cuello >> (caso real).

Si no te conoces, no sabes todas tus posibles respuestas y si estas son coherentes. Si no estás equilibrado, patinarás. Si no tienes la “cabeza bien amueblada”, como se dice comúnmente, no podrás encontrar el mueble que necesitas durante una urgencia. Pues los imprevistos son eso, imprevistos, y cuando el estrés aprieta, tiras de lo que tienes. Y tú, ¿qué tienes….?

Por eso hay que conocerse bien, pero bien y a fondo. Y esto implica vivir nuevas experiencias. Si no sales de tu zona de confort, si te dejas arrastrar por la rutina, solo te conoces en esos ámbitos, no te conoces más allá de esos límites.

Antes, o durante, la difícil tarea de ser monitor de tiempo libre, recuerda forzar siempre tus límites para conocerte, para alimentar tu ser, para aprender lo verdaderamente importante: ser maestro de ti mismo.

Dinámica Cartelitos rotativos

En este espacio compartiré actividades que he creado o modificado para alguna programación concreta. Es decir, actividades inventadas desde cero (como todo en esta vida, siguiendo patrones ya establecidos, pues “está to inventao”), o adaptaciones a actividades que ya conocía y que llevan algo de cosecha propia, pues siempre me gusta dar un giro de tuerca a lo que ya existe.

Muchas veces, como en el caso presente, simplemente junto algunos elementos de actividades que ya existen (poco valor creativo realmente, pero sí mucho oficio), algo que hago rápido porque tengo muy bien estructurado los tipos de actividad, y de fragmentos de actividad. Espero poder ir trabajando esto mismo en el blog.

Pues bien, sin más dilación me gustaría presentar el primer recurso (los próximos vendrán sin tanta palabrería, para ir directos al grano).

El pasado fin de semana estuve en una Actividad con españoles e ingleses. Configuramos en el primer día una toma de contacto con algunas actividades de presentación y distensión. Para la primera actividad planteamos una Dinámica polivalente, en varias fases, con grupos rotatorios en cada fase.

Preparación:

Elaboramos unos cartelitos para colgarse mediante un cordel de lana. Estos eran de cartulinas de tres colores distintos. Los cartelitos tenían un espacio central grande para que la persona ponga su nombre, y así poder dirigirnos a cada uno y aprendernos los nombres.

Pero también había en los cartelitos una serie de elementos que nos servirían para formar grupos aleatorios: podías tener un cartelito con un número del 1 al 5 (para formar cinco grupos), que además tuviese una forma dibujada (había cuadrados, círculos, triángulos,…. Es decir, una nueva cantidad de grupos), el mismo color del cartelito era otra forma de dividirnos (nuevamente, en grupos de x miembros, siendo x una cantidad distinta a las anteriores divisiones). Y también tenían escrito un animal, de tal forma que se buscasen los que compartían el mismo animal (y este podía estar escrito indistintamente en español como en inglés, para hacer más interesante esa fase).

Desarrollo:

Nos colgamos el cartelito, ponemos nuestro nombre y explicamos la actividad: cada vez que se forme un grupo nuevo (pues las combinaciones en cada cartelito son distintas), debemos interactuar con los miembros del grupo formado, en base a la orden que diga el director de la actividad.

Por ejemplo: comenzamos formando grupos atendiendo a la primera letra de tu nombre (los que no coincidían con nadie, un grupo mixto), y la misión consistía en presentarnos y contar algo sobre nosotros mismos.

Terminado un tiempo destinado a cumplir la misión, al azar uno de los grupos debe comentar cómo fue la misión, en este caso, presentándose los unos a los otros.

Es importante que la comunicación en los pequeños grupos ha de ser “como se pueda”, si alguien no domina el idioma del otro, por gestos, no cabe otra. Y que, a la hora de que el grupo presente qué hizo, serán los de un país los encargados de presentar a los del otro país.

Otro ejemplo de misión sería: cuenta algo cultural (sobre comida, fiestas,….) a los demás sobre tu lugar de procedencia.

De ciencias y teorías

Antes de comenzar resaltar que toda aportación, aporta. Aporta siempre y cuando sea una aportación sumativa, no negativa; dinamizadora, no dinamitadora; constructiva y analizadora, no destructiva y sin criterio.

Pero aporta. Y es importante tenerlo en cuenta. A veces se nos olvida y nos da miedo opinar, o no oímos la postura de otras personas simplemente porque “yo ya sé qué es lo que él o ella opina”. Esto de hecho pasa mucho: posicionamos a alguien en un extremo o en el otro y entonces, cualquier cosa que diga, tenga o no razón, lo mismo da, pues debo coincidir si está en mi extremo, o refutar si está en el otro.

Incluso quisiera ver cuánto tarda más de un lector en calificarme a mi en alguno de los extremos existentes. Pero no se confundan: solo los carentes de argumento clasifican a las personas en esto o en aquello, en izquierda o derecha, en blanco o negro. “Solo un Sith es tan extremista”, que diría Obi-Wan. Pero ni la vida es Barrio sésamo, ni todo es cuantitativo, ni las personas somos ecuaciones matemáticas, y no se trata de “estar contra ti” solo por no estar contigo en una, dos o tres cuestiones.

Porque además “esto es muy típico de las personas mayores. A los mayores les gustan las cifras. Cuando se les habla de un nuevo amigo, jamás preguntan sobre lo esencial del mismo” (de Saint-Exupéry, Antoine. 1943), como nos diría El Principito.

Pues bien, adentrándome más en profundidad en estas ciencias de la educación, he descubierto sorprendido que sí se da entre expertos en la materia, y más de lo que debería ser, que una postura equis se defiende a capa y espada solo porque pertenece a la teoría que uno apoya, no porque tenga razones reales para creer en dicha postura.

Personalmente pienso que no debemos encasillarnos en una teoría, o en lo que dijo fulanito, aunque sea una eminencia, o en mis creencias más profundas. Si esto es ciencia, apliquemos la ciencia. Y la ciencia tiene unas características muy concretas:

La ciencia es escéptica, provisional, relativa, autocrítica,…. Tenemos que estar abiertos a nuevas ideas, con espíritu crítico, no conformarnos con lo ya descubierto y seguir buscando, y sobre todo no rechazar cuestiones si se formulan desde al menos una razón de peso.

La ciencia es objetiva y universal, y esto quiere decir que no podemos dar por buenos conceptos que aluden a la subjetividad: yo no puedo definir un acto pedagógico como aquel que un sujeto u objeto así lo consideren, porque vendría a decir que nada o todo es un acto pedagógico, y por lo tanto, nos estancaríamos en la definición.

Y la ciencia es creativa, aperturista, curiosa y con iniciativa. Por eso no vale formular hipótesis que no son comprobadas o trabajadas en la praxis. De nada sirve crear grandes teorías pedagógicas surgidas del estudio de años y años y años sin pisar un aula, con metáforas preciosistas y discursos eufemísticos pero realmente vacíos de valores, de lo que realmente importa.

Pero adviértase para de ahora en adelante que, todo lo mencionado, no quita el hecho de estar, y espero que ustedes también, abiertos a toda aportación, postura, mención, teoría,…. Para seguir aprendiendo y colaborando, en la medida que se pueda. Pues cualquier aportación, aporta. Y por tanto tampoco, y espero que al igual que ustedes, dejaremos de aportar nuevas ideas.

Presentación dos punto cero

Por ello, y continuando con la anterior entrada:

En este blog sobre educación y tiempo libre quiero compartir respuestas, consejos, trucos, reflexiones, temarios, casos prácticos,…. Desde mi punto de vista y saber hacer.

Perdónenme ya de entrada los posibles fallos que pueda cometer, y no tomen nunca lo aquí escrito como la solución a todos los quehaceres en Tiempo libre y Animación: léanme con espíritu crítico, gracias.

La idea es crear un auténtico manual para monitores, una auténtica guía para saber lidiar actividades fáciles y difíciles, y tener éxito incluso con los participantes más mamuzos (más adelante daremos una definición detallada sobre el término….).

Así pues, lo llamaremos: Manual Mamut.

Por otro lado también me gustaría compartir muchos de los recursos que durante estos años he ido configurando de cosecha propia, ya que siendo un amante del tiempo libre y de las actividades, en especial de los juegos como miembro de la Casa Roja que soy, he creado para momentos concretos. También quiero compartir algunos existentes que he utilizado muy a menudo, o que considero son muy útiles, o que ya existiendo les he dado una vuelta de tuerca para hacerlos más interesantes.

Son recursos para el tiempo libre, para animación o para el aula, también destinada a educadores, maestros, docentes,…., no solo a monitores. Con que tan solo uno de estos recursos os pueda ser útil, ya habrá cumplido su propósito este blog.

Así pues, espero que os gusten y os sirvan este archivo de recursos recabados Desde el cubil.

Y por último, habrán podido leer, y leerán, la palabra educación y la palabra pedagogía en este blog La invención del fuego. Y esto es así porque he aquí otro objetivo para mi fundamental que me ha llevado a la creación de este espacio divulgativo, de reflexión, crecimiento y aprendizaje (y en esto último me refiero en mi persona, pero espero que también pueda servirles a ustedes).

Después de tantos años dedicados al trabajo con niños y jóvenes en tiempo libre (educación igualmente), después de conocer tanto sobre la pedagogía pero casi exclusivamente en el ámbito práctico, justo ahora me veo adentrándome en el estudio formal de esta ciencia, en concreto en el Grado de Magisterio de Primaria, y deseando seguir esa línea del estudio de las ciencias de la educación.

Me encuentro, como nos dirían en metáfora en una de las primeras clases y por ello recuerdo y saco a destacar, como un albañil frente a un arquitecto, acostumbrado a desenvolverme en un mundo sin problemas con una mínima base de conocimientos, base que ahora comienzo a descubrir y a analizar yo también con espíritu crítico (como buen albañil que se precie), descubriendo “nombres” a las cosas que ya hacía, aprendiendo otras nuevas, y también por qué no, con cierta inquietud hacia algunas teorías que no casan con lo práctico.

Y aún cuando desde mi experiencia coincido, como cuando no, disfrutando de este aprendizaje y descubrimiento, y deseando continuar con este camino que he iniciado.

Pues bien, como siempre me pasa con las cosas que me hacen dudar, me gusta viajar a sus inicios, a sus cimientos, a la base desde la cual ir construyendo la idea poco a poco. Por eso La Invención del fuego es una búsqueda, un viaje atrás hasta uno de los mayores logros del ser humano, esperando que dicha ambientación del blog me ayude y arroje luz sobre aspectos en torno a la educación y a la pedagogía.

Por un lado me gustaría ir dando a conocer algunas de las teorías, corrientes, ideas,…. Del ámbito de la educación, y por otro también me gustaría comentarlas o aportar ideas nuevas. Partiendo de la base, y perdóneseme repeticiones, que soy más “ideativo” que “investigador” (me viene de mi profesión de guionista, aunque esto es otra historia que ya otro día trataremos), y teniendo en cuenta, por supuesto, que por mucho que yo opine, “ya está tó inventao”….

Así pues la Invención es ante todo un blog sobre pedagogíaeducación, sobre educadoresmaestros. Sobre docentes y, por supuesto, sobre discentes: hay que recordar siempre, que es para ellos nuestro trabajo.

Y todo ello con unas pinceladas de filosofía como ya habrán notado, tan en desuso hoy día y útil a la vez. Una filosofía que llama a la inquietud y al conocerse a uno mismo, labor imprescindible, y repito, imprescindible, para poder “estar preparados” para los demás.

Espero pues arrojar algo de luz, compartir calor y definir algunos tizones y chisporrotazos, y que disfruten, aprendan, comenten, les sirva o, como mínimo, les deje algo de huella, aunque solo sea la mitad de un meñique….

Y si les gusta, no olviden compartir la luz, que desde la Invención del Fuego y su aprendizaje, todos somos maestros.

Presentación

Bienvenidos al blog La Invención del Fuego.

En esta primera intervención, tras una entrada cero, me gustaría explicar un poco en qué consiste este blog sobre educación y tiempo libre, qué quiero tratar aquí, cómo y por qué surge la idea, y una pequeña presentación sobre mí mismo.

Todo ello, algo vital en toda Actividad que se precie: primero damos la bienvenida, nos presentamos, presentamos la actividad y comentamos qué vamos a hacer (objetivos).

Pues bien, aquí está mi presentación, una presentación muy pero que muy extensa. Pero, qué quieren que les diga, no soy muy fan de hablar de mí mismo,y, de esta forma, en este mundo tan fugaz, me aseguro de que seáis pocos los que leáis esta entrada.

Mi nombre es Javier Soler, aunque en actividades con niños, de tiempo libre, campamentos,…. me suelen llamar Mowgli. Mi nombre de animador es Leónm. Tengo otros “akas” más, pero entiendo que pueda saturar presentarme con todos de golpe.

Llevo más de diez años trabajando profesionalmente en el ámbito del tiempo libre y la animación sociocultural, en diversas áreas, con distintos grupos de participantes, para distintas organizaciones o empresas, colectivos, espacios, tipos de actividad,….

También he podido disfrutar del nacimiento de una Escuela de tiempo libre de la que he sido director, profesor y monitor, y en la que he podido transmitir mi experiencia, y también del nacimiento de una empresa de ocio educativo. Ambos proyectos, guindas de un pastel que ha sido mi trabajo en estos últimos años en los que he podido aprender, principalmente, que nunca deja uno de aprender.

Después de tantos años trabajando en infancia y juventud, creo poder decir que soy profesional del tiempo libre, no porque todo me salga bien, eso es imposible, sino porque sé distinguir rápidamente lo que está regular, de lo que está bien, de lo que está mejor, para poder dar siempre lo óptimo de mí mismo y del equipo de monitores.

Y también porque sé hacer lo difícil, fácil. Y esto para mi es muy importante: mis acciones me han llevado siempre a hacer lo que me hace feliz, que va en sintonía de lo que se me da bien, es decir, aquello para lo que valgo, y lo que me permite ser útil para los demás. Sino para qué hemos venido aquí, digo yo….

Compartir aquello que llevo haciendo tanto tiempo es uno de los motivos por los que he decidido crear este blog sobre educación y tiempo libre, aunque no es el único.