Lanzar una actividad de tiempo libre

Una de las herramientas fundamentales para el tiempo libre son las actividades.

Definimos actividad de tiempo libre como todo aquello que se da entre un lanzamiento y una evaluación, pudiendo ser ambos extremos más escuetos o extensos en cuanto a tiempo se refiere.

Pero así como no podemos hablar de actividad cuando nos referimos a algo que no está sujeto a reglas o a algún tipo de mediación, ya sea directa o indirecta, no podemos hablar en tiempo libre de actividades sin esas características inicial y final, como son el lanzamiento y la evaluación.

Y en cuanto a la de inicio, ¿qué significa exactamente lanzar una actividad de tiempo libre?

No sabría citar de dónde viene, porque es un término que he conocido siempre en mi experiencia (al igual que la definición anterior de actividad), pero sí puedo dar una definición a mi entender.

Lanzar es un verbo que hace referencia al momento previo de la actividad de tiempo libre, y que implica realmente tres acciones:

  • Explicar la actividad.
  • Asegurarse de que todo el mundo la ha entendido.
  • Y darle comienzo.

Parecen tres acciones de lo más evidentes, pero las remarco porque, a su vez, implican cuestiones muy concretas:

  • Explicar es comunicar muy claramente:
    Yo utilizo el método SODA para seguir un orden a la hora de explicar un juego. Seguir un orden es vital, o tardarás el doble en poder explicarlo, o nadie se enterará de nada.
    Además, nada puede quedarse a la libre interpretación, porque la actividad pierde su sentido y, por lo tanto, sus objetivos.
    También sonará evidente, pero es uno de los principales puntos de error a la hora de lanzar actividades de tiempo libre, que si no conoces bien la actividad, no puedes lanzarla.
    Tener lagunas sobre cómo funciona esta te impedirá mediarla, pero además, no podrás explicarla de una forma clara y comprensible.
     
  • Una vez que la actividad arranca, no hay vuelta atrás. Si tiene que haberla, debes reiniciar la actividad, pero no puedes incluir variaciones o adaptaciones a una actividad sin haberla reiniciado por completo. De ahí la importancia de esta punto del lanzamiento de una actividad de tiempo libre. 
  • Y darle comienzo es igual a que ya está todo preparado. Si no tienes los recursos para la actividad, no comiences su lanzamiento. Si tienes dudas o no has revisado el marco de la actividad, no la lances.
    El lanzamiento, así como cualquier
    actividad de tiempo libre, ha de ser algo fluido, que fluya.
    Además, unas de las reglas fundamentales que debes comunicar para toda actividad de tiempo libre son cuándo empieza la actividad y cómo (si es mediante una señal acústica, por reloj,….), y cuándo acaba y cómo la actividad, y en caso necesario, dónde se acude cuando esta acaba.
    La persona que lance una actividad de tiempo libre, que le de comienzo, además será la referente en cuanto a la mediación última de la misma. Esto quiere decir que debe lanzarla aquel monitor que conozca y domine mejor la actividad, pero también que, si la actividad precisa la mediación del resto de monitores, estos también deberían estar presentes durante el lanzamiento, o al menos durante la parte principal de explicación de normas.

Qué significa educación

Continuando con la excursión que suponía la entrada de Una salida al campo, vamos a seguir dándole vueltas al concepto de pedagogía y educación, dando pie a próximas entradas en las que empecemos a ver algunos autores y teorías.

Siempre que dudo de algo, me gusta acudir a sus inicios, a sus raíces, ver desde el principio de qué estamos hablando, para construir mi andamiaje (saldrá este concepto más adelante como teoría) y entender cómo funcionan las cosas. Y como quiero presentar en este blog todo lo referente a pedagogía y educación poco a poco, qué mejor que empezar por sus inicios para ir viendo todo sin saltarnos nada.

Vamos a repasar lo que significa aprender y educar, desde los tiempos inmemoriales, desde que se inventó el fuego.

Pues empezando por las palabras, encontramos que etimológicamente educación proviene del término latino “ducere”, es decir, “guiar o conducir”. En diccionarios etimológicos lo encontramos también como “ex ducere”, “encaminar o sacar de dentro hacia fuera”. Mejor que “sacar”, es como “hacer sacar” o “lograr que la persona saque de dentro hacia fuera algo”.

Por otro lado, pedagogo procedería del griego, y lo encontramos en diccionarios como “paidós”, “niño”, y “agogós”, “que conduce”. Es decir, entendían al pedagogo como un guía para esta etapa, encargado de que este logre “hacer salir” el conocimiento desde dentro hasta fuera.

No puedo decir hasta qué punto este significado se usaba como tal con la invención de este vocablo, porque no soy tan viejo ni tan sabio, pero se advierte que este significado etimológico comienza a casar con la definición y concepto de educación que van a expresar muchos educadores y pedagogos.

Así que, a partir de aquí, podemos ir sentando unas bases sobre las que trabajar para llegar al concepto de educación y, por lo tanto, de pedagogía, que será la ciencia encargada de su estudio.

Educación es sacar de dentro hacia fuera y, por tanto, ha de implicar necesariamente un proceso cognitivo. Nos vamos a quedar ahí porque desarrollar este punto va a dar para muchas entradas, y ésta ya se está alargando….

Si damos por cierto citado proceso, hemos de admitir que mientras el proceso tenga lugar, hablaremos de educación, sin importar cómo se llegó a dicho proceso. ¿O no….?

Y además, siguiendo con el calificativo de “proceso” y, habiendo dicho que la pedagogía es una ciencia, deberemos admitir que podremos dar con un proceso que se de de la misma forma, a grandes rasgos, en todas las circunstancias, y que además podrá ser observado desde un punto de vista objetivo, llegando así a un concepto universal de lo que es educación y de lo que no sería educación. ¿O acaso va la excursión muy desencaminada….?

Fe de erratas

Ahora que entramos más en materia, quisiera humildemente advertirles de mis ventajas y desventajas personales, de cara a que puedan destacar más los párrafos cuando se encuentren con alguno de mis aciertos, pero sepan acudir a otras fuente más fiables que este blog ante mis desaciertos. Qué quieren que les diga, “la sinceridad por encima de la perfección….” (Soler, 2017).

Así pues pido de antemano, por ejemplo, por las próximas y futuras entradas en las que, por defecto, me líe en la redacción y la sintaxis, ya que a veces me hago más líos que un pulpo con auriculares del chino. También ando siempre muy atento, más que para no cometer erratas, que espero no tener, para que no se me cuelen algunas de las palabras que me invento. Y es que a veces la lengua se me queda cortuna, que es menos que corta.

También comentarles que no me considero en absoluto un investigador. Es más, ni me gusta, ni tengo vocación de ello. Este Proyecto nace con la ilusión de aprender y dar a conocer tanto mi experiencia después de tantos años trabajando en infancia y juventud, como todo lo que voy a ir aprendiendo en mi adentramiento al mundo de la pedagogía.

Por ello todo lo que escribo y no cite una fuente es mío, es decir, sale de mi propia reflexión, aunque ya exista. Sé que para abordar un tema hay que hacer una labor más amplia de investigación para estar seguros de que lo que se dice, no se haya planteado ya. Espero que dicho proceso de investigación pueda ir realizándolo con el tiempo si este Proyecto me lo permite, y así pueda ir corrigiendo entradas anteriores. Pero no se mal interprete si quiero expresar algo que, sin yo saberlo, ya exista (está to inventao), y quiera hacerlo mío al no citarlo. Ni mucho menos.

Al contrario, este Proyecto nace con una idea clara de ayuda desinteresada. Y espero me ayuden en comentarios a aclarar algunas ideas de las mostradas.

Además, y de cara a mis aciertos, frente a la labor de investigación, se me da bien inventar soluciones, ideas y teorías. De ahí que de cada área que veamos, seguramente proponga nuevas revisiones (cualquier aportación, aporta).

También, y del lado de los aciertos, espero que les sirva todas las herramientas que, al menos a mi me sirven en mi trabajo con, en adelante, los participantes, y también en el tiempo libre. Así, espero dar con buenos recursos que enlacen toda la teoría que estoy recibiendo con la práctica que tengo a las espaldas. Si puede servir a uno solo del que pueda leerlo, el Proyecto habrá cumplido su misión.

Y claro está, volviendo a lo de las citas, que intentaré ser lo más oficioso posible, aunque no siga toda la normativa vigente y sin vigentar (no existe, no lo busquen). Creo que las características de este blog me lo permiten. Y por cierto, la siguiente cita está más inexistente (error gramatical) que el mamut.

Soler (2017) La Invención del fuego. Mamut publicaciones: Málaga.

Una salida al campo

Antes de empezar a ver qué es eso que llamamos educación y qué es eso que llamamos pedagogía, propongo una excursión.

Cuando hacemos una actividad en el medio natural, siempre es recomendable conocer antes el terreno, no solo lo que se dice del mismo (información de la fauna, flora, orografía, inclemencias atmosféricas,….), sino también realizar una primera visual para comprobar de propia mano las características que hemos leído, y ver si se corresponde con los rasgos observados, es decir, con lo pragmático a la hora de nuestra intervención con el entorno.

Por ello, adentrándonos en la cueva del conocimiento, de esta Invención sobre educación y pedagogía, debemos conocer con seguridad la diferencia entre estalactita y estalagmita, aunque solo sea para que, cuando nos adviertan, sepamos si agacharnos, o levantar el pie.

Es importante comenzar definiendo términos. Y advierto de antemano que no es sencillo. Y me doy cuenta, ahora que comienzo a adentrarme en este estudio, que no lo es por diversas razones.

Por un lado estamos ante la eterna problemática de las ciencias sociales, que construyen en un espacio natural, es decir, cambiante (como en la metáfora del inicio) frente a las ciencias experimentales, que lo hacen en un entorno artificial, valga la incoherencia, pero sólido: estudiar el universo, que es solo uno, es más sencillo que a las personas, porque cada humano es un universo entero.

El ser humano es inesperado, y esto hace compleja la elaboración de leyes y teorías, por lo que vivimos siempre en idas y venidas en cuanto a corrientes. Este será de hecho otro problema que se puede observar en la pedagogía: esta ciencia tal y como hoy se concibe es relativamente joven, pese a que siglos anteriores, y corrientes anteriores, hayan tratado la temática desde otros enfoques. Y, muchas veces, los enfoques actuales no se presentan como verdaderos tratados de investigación con razones probadas acerca de algún tema, sino como verdaderas refutaciones parlanchinas contra todo lo anterior como única razón de existencia.

Se lo aseguro, no se pueden imaginar la de textos que nos están dando a leer, que meramente vienen a echar pestes sobre vivencias pasadas en la escuela, pero que se limitan a eso, a protestar, sin hacer siquiera una crítica constructiva, o a proponer puntos proactivos, o a sentar teóricamente hacia dónde debiéramos ir. 

Además la ecuación se dificulta en la práctica. Esto lo he experimentado mucho en tiempo libre hasta el punto de crear una de las reglas de oro que explico en una de las asignaturas, que dice que “en tiempo libre puedes esperar cualquier cosa”. No parece gran cosa, pero esta frase va destinada a esos monitores que entran en shock cuando ven algo que nunca han visto antes pero es que, es imposible que en una actividad todo funcione como uno espera, porque realmente puede suceder cualquier cosa.

Por supuesto que existen herramientas para acercarnos a lo que va a acontecer, o cómo vamos a reaccionar las personas. Pero son herramientas puramente flexibles, que no solo se deberán adaptar a los participantes, sino a nosotros mismos, y además, a la interacción entre todos, porque cada vez que formamos un grupo, aparece nuestra dimensión social, que influye en nuestra actitud, y todo puede cambiar.

¿Desde dónde enfocar entonces todo esto? Personalmente creo que la pedagogía puede aspirar a ser una ciencia totalmente independiente de influencias negativas pasadas aprendiendo de todo y no rechandanzo nada porque sí, y de expertos en la subjetivización, pues lo subjetivo no nos ayuda a nivel global y científico, para poder dar con una ciencia que, pese al factor humano y flexible, pueda dar con principios y teorías como mínimo útiles para nuestra función.

También ha de ser una ciencia que humildemente beba de la psicología, de la sociología y de la historia, y acepte lo que estas áreas tengan que decirle aunque no nos interese por contraposición a otras posturas. Posturas que, por cierto, hay que tratar con respeto aunque no estemos de acuerdo. Y sobre todo ha de ser una ciencia práctica.

Cuando aprenda más, espero poder retomar este tema. Pero ahora mismo, no concibo una pedagogía alejada del ámbito práctico. No entiendo una teoría pedagógica que no nos hable desde dentro del grupo social del cual nos habla. Desde mi punto de vista, no existe la pedagogía que no ha salido al campo a jugar con lo que dice.

Un tratado sobre arquitectura

En sintonía con la anterior entrada “De ciencias y teorías”, quisiera abrir un espacio a lo que podemos llamar Un tratado sobre arquitectura. Me explico, que a veces soy muy metafórico (y experto rizador de rizos): me gustaría profundizar en cómo construimos las personas los aprendizajes, y cómo se dan los procesos cognitivos. Y lo iremos viendo poco a poco, conforme presentamos teorías, estilos y autores.

Pero como digo, siguiendo con la entrada, es imprescindible estar abiertos y saber que “toda aportación aporta”. Si queremos crecer en este tratado de cómo aprendemos, debemos tener inquietud en conocer la verdad.

 Para ello además debemos ser sumamente objetivos:

Objetivos porque no construiremos nada desde el rechazo. Ninguna teoría puede ser válida si surge única y exclusivamente como contraposición a una teoría anterior. Puede ser así si presenta argumentos propios y sólidos que son contrapuestos. Pero no si los argumentos surgen únicamente como contrapunto. Mostrando algo cuyo argumento no es más que el reflejo de lo que rechazamos, estamos dando la razón a aquello que rechazamos.

El “esto es bueno porque aquello es malo” carece totalmente de profesionalidad como búsqueda científica, universal y/o de base teórica.

Pero además la objetividad nos lleva a medir con parámetros generales: no podemos determinar, por ejemplo, que un acto educativo es aquello que la persona considera que es educativo, porque esta sentencia viene a expresar absolutamente nada.

Suena bonito, pero realmente no dice nada, es como abrir la boca para decir: “mi compañero tiene algo importante que decir”, cuando yo no quiero mojarme.

Pero sobre todo, hay que ser pragmáticos. De nada sirven mil teorías sobre enseñar y aprender si estas no son más que palabras de escritorio, quizás navegadas por muchos libros y autores, no digo que no, pero la pedagogía utópica es eso, muy bonita, pero utópica.

Yo no soy arquitecto, pero llevo años siendo albañil, de ahí que para mi, ahora que me estoy zambullendo en algunos tratados de arquitectura, sea tan importante esto del pragmatismo, porque aunque no sea un experto en pedagogía si puedo ver alguna de estas sentencias utópicas como totalmente inservible. Ojo, inservible para la práctica, que algunas de estas, como base teórica, puede ser un aporte significativo. De ahí que me remita de nuevo a la importancia de su estudio.

Así pues y con alegría, vamos a ver qué podemos descubrir de todos estos tratados de arquitectura, teorías pedagógicas, estilos y autores, cómo llevar a la práctica las ideas de algunos de estos maestros de la educación, para seguir aprendiendo, es decir, prendiendo esta inquietud.

Herramientas de un monitor

Un monitor de tiempo libre se parece a un albañil en cuanto a que necesita del uso de unas herramientas concretas, sin las cuales no puede desempeñar su labor correctamente. Y comento esto porque muchas veces he visto monitores enfadados consigo mismo y con los participantes porque estos no participan en la actividad que propone, o no le hacen caso, y entonces el monitor se escuda en que los participantes son muy malos, y punto, y no hay necesidad de mayor discusión.

Sin embargo muchas veces esto se da porque no echamos mano de las herramientas que todo monitor de tiempo libre tiene a su alcance. No tiene sentido que un albañil se queje porque no le está saliendo recto un muro si no está utilizando una plomada, quizás porque no quiere por pereza o duda de su existencia, o quizás porque no sepa siquiera lo que es.

Esto es poco habitual en albañilería pero, por desgracia, es muy habitual en tiempo libre: estamos ante una ciencia muy joven, unido a que estas herramientas de las que hablamos son abstractas, y a que no trabajamos con ladrillos, sino con personas, lo que hace más difícil la correcta aplicación de nuestros instrumentos pedagógicos.

Y precisamente por este último motivo, porque trabajamos con personas, es muy importante que nos esforcemos en conocer nuevas herramientas y su uso para poder hacer el muro que estamos construyendo totalmente recto y resistente.

Al menos hasta la fecha siempre he resumido las herramientas que me resultan, desde mi humilde experiencia, más imprescindibles en tiempo libre, en tres grupos, es decir, tres grandes herramientas fundamentales para nuestra labor en el tiempo libre y la animación sociocultural.

SENTIDOS

Como herramienta para el tiempo libre, hablamos de los sentidos de dos formas: por un lado haciendo referencia a la puesta en común de mi propio ser como monitor, y por otro lado al uso, como herramienta, de cinco sentidos como son el sentido común, el sentido de lo concreto, el sentido del tacto, el sentido del humor y el amor como sentido.

COMUNICACIÓN

Y como comunicación entendemos todo mensaje emitido, con su respuesta correspondiente. Si no hay respuesta, y una buena respuesta debe crearse mediante el poder de la cercanía (trabajada con la herramienta anterior), hablamos de información, no de comunicación. Además, dominar la comunicación es vital para nuestro trabajo. Un monitor que no sabe comunicarse tiene un serio problema.

ACTIVIDADES

Que serán la punta de nuestra flecha, flecha representada por nuestros objetivos que nacen de las necesidades de los participantes. Usaremos actividades para estos, como son las acciones formativas, las dinámicas de grupo, los juegos, los deportes, las de animación u otras. Pero también necesitaremos de las actividades para responder a necesidades nuestras como monitores, o del equipo de monitores.

 

Escondidos en la noche

En la anterior entrada tenemos un juego nocturno, y en esta quiero ampliar sobre la ambientación del mismo, o más bien sobre dos posibles ambientaciones si queremos darle al juego mayor profundidad, o incluso un punto más reflexivo y de concienciación como es el caso de la primera vez que utilicé esta actividad.

Porque déjenme que haga memoria aunque solo sea para mi, y que no se me olvide, pero este juego nocturno lo construí para un campamento en Quintanar de la Sierra, Burgos, en 2008. La idea que buscaba era un juego nocturno bastante dinámico y deportivo en el que no hiciesen falta árbitros, para participar también los monitores. Y además que funcionase como dinámica (actividad-metáfora) para reflexionar y concienciarnos sobre la problemática de los niños soldado.

He querido compartir esta actividad en este blog de tiempo libre de las primeras porque creo que, así como otras puedan estar más “cogidas por un hilo”, esta fue un buen acierto que además hemos estado jugando con compañeros en actividades de tiempo libre hasta hoy día. Su sencillez, como un “pilla pilla”, pero con una vuelta de tuerca curiosa, la hace una actividad muy interesante y divertida. Como ven para inventar una actividad no es necesario crear grandes mecanismos y dinámicas y reglas imposibles porque, construyas lo que construyas: está todo inventado.

Pero además la ambientación, que al principio parecía difícil de gestionar con un juego, fue finalmente un gran acierto, leyendo el texto de más abajo tanto al inicio como al final de la actividad. A los participantes les caló especialmente la problemática descrita, que luego ampliamos en una reunión en la que expusieron ideas, y preocupación por conocer más sobre la temática en cuestión.

Pues bien, comparto a continuación el texto que sirviese de ambientación para el juego nocturno Escondidos en la noche original, y más abajo otra ambientación utilizada en otra ocasión, a partir de la misma actividad juego.

Juego nocturno Escondidos en la noche: Los niños soldado

“Era de noche. Los mayores dieron la voz de alarma y corrimos todos a escondernos por los alrededores. Cualquier sitio se convertía en un refugio para nosotros: bajo un árbol, tras una piedra, una hendidura en el terreno,… La naturaleza se volvía nuestra mejor aliada, y nos pegábamos a ella hasta ser uno solo.

Los soldados llegaron como ráfagas de viento, buscando nuevos miembros para sus sucias causas, llevándose a la fuerza a todo un pueblo silencioso, escondido en la noche. Entre ellos había gente de los nuestros, pero ya no eran los mismos. Ellos te hacían cambiar, te preparaban para actuar a una orden suya, hasta ser capaz de atrapar a tu propio hermano…”

Juego nocturno Escondidos en la noche: Pieles rojas y pieles blancas

“Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestro modo de vida. Él no sabe distinguir entre un pedazo de tierra y otro, ya que es un extraño que llega de noche y toma de la tierra lo que necesita. La tierra no es su hermana sino su enemiga, y una vez conquistada sigue su camino, dejando atrás la tumba de sus padres sin importarle. Le secuestra la tierra a sus hijos. Tampoco le importa. Tanto la tumba de sus padres, como el patrimonio de sus hijos son olvidados. Trata a su madre, la Tierra, y a su hermano, el firmamento, como objetos que se compran, se explotan y se venden como ovejas o cuentas de colores. Su apetito devorará la tierra dejando atrás sólo un desierto. No sé, pero nuestro modo de vida es diferente al de ustedes. La sola vista de sus ciudades apena la vista del piel roja. Pero quizás sea porque el piel roja es un salvaje y no comprende nada.”.
Palabras del Jefe Indio Noah Sealt.

Juego nocturno: Escondidos en la noche

ESCONDIDOS EN LA NOCHE

Tipo: Juego nocturno.

Ambientación: Niños soldado. Indios. Otras.

Objetivo: Estimular el desarrollo físico y la atención. Aprender a desenvolverse y actuar con rapidez. Fomentar la paciencia y la serenidad. Concienciarse con la situación descrita en la ambientación y valorar dicha situación.

Objetivo ambientado: Hay tres tipos de jugadores.

Para los que comienzan como generales, su objetivo es hacer presa al máximo número de aldeanos posible, pasando estos a ser de su ejército. Si consiguen el ejército más numeroso, ganan 5 puntos.

Los que comienzan como aldeanos, su objetivo es no ser hecho presa por ningún general ni soldado, hasta que la ronda termine. Si lo consiguen, obtienen 5 puntos.

Los aldeanos que son hechos presa, pasan a ser soldado. El objetivo de los mismos es hacer presa a cuantos más jugadores mejor, para que el menor número de jugadores posible puntúe. Puesto que, si te conviertes en soldado, no puntuarás en esa ronda.

Duración: Lo ideal es que se jueguen varias rondas, para ir sumando puntos entre estas, que roten los generales,…. Y la duración de cada ronda, la que se prefiera, no siendo inferior a dos minutos, ni superior a doce minutos.

Presa: Solo tocar. Además le decimos qué ejército le ha hecho presa.

Preparación: Delimitar el marco de juego. Explicar las reglas del juego en la zona de encuentro. Elegir antes de cada partida quién es quién en el juego. Repartir a todos los participantes un trozo de tela o cualquier otro elemento distintivo.

Desarrollo: Todos los participantes se colocan en la zona de encuentro. Cuando suene el silbato, empezará la partida, y terminará de la misma forma, teniendo que estar todos en la zona de encuentro nuevamente.

Hay dos tipos de jugadores iniciales:

Aldeanos: Serán la mayoría. Se esconderán por todo el marco del juego hasta que acabe la partida. Ganarán o recibirán puntos si al final de la partida no han sido convertidos en soldados, es decir, si ningún soldado o general le ha tocado. Si un soldado le toca, se convertirá en soldado inmediatamente.

Generales: Empiezan la partida como soldados. Serán la minoría (por defecto, solo dos frente a todos los aldeanos). Cada uno representará a un ejército, y para distinguirlos se colocarán el objeto distintivo que llevan todos los jugadores en el bolsillo (un brazalete, un pañuelo,….) en el brazo o muñeca derecho o izquierdo.

Cuando empiece la partida y hasta que acabe irán por todo el marco de juego tocando a los aldeanos. Cada aldeano tocado pasará a ser soldado de su ejército. Nada más tocarlo deberá decirle de qué ejército es, y este se pondrá el objeto distintivo en el brazo correspondiente.

Al final de la partida, el ejercito que más soldados haya conseguido, recibirá una cantidad determinada de puntos, que irán a parar solo a sus generales. (Una opción importante es comenzar el juego sin que los aldeanos sepan quienes son los dos generales).

Los soldados son todos aquellos aldeanos que han sido tocados por un general o por un soldado. Irán tocando a los aldeanos para que estos no reciban su punto correspondiente (y así no sumen de cara al cómputo final del juego), y para que su ejército sea el ganador (aunque ellos no reciban punto).

Reglas: Algunas de estas reglas son generales de juegos nocturnos u otros juegos, remarcadas en este por su importancia.

  • Nadie saldrá del marco de juego.
  • El juego comienza y termina con una señal acústica. Fuera del tiempo de la partida todos deberán estar sin falta en la zona de encuentro.
  • La presa es solo tocando, por lo que no se permitirá mayor acción física como empujones, placajes o tirones.
  • Todos los participantes deberán llevar su trozo de tela o pañuelo o brazalete guardado, ponérselo cuando indica el juego, y quitárselo cuando digan los árbitros.
  • El juego debe realizarse en silencio. En la zona de encuentro se explicarán las reglas y se solucionarán dudas, pero una vez iniciada la partida solo se debe oír el sonido de inicio y de final. Debe respetarse el juego de los compañeros que, debido a las condiciones de un juego nocturno, se ven privados de una visión óptima, y han de recurrir al oído.
  • El juego se realiza a oscuras. No se permitirá el uso de linternas u otros elementos durante todo el juego (ni siquiera en la zona de encuentro). Los participantes deben acostumbrarse a la poca luz de la que se dispone.

Aprender es prender

La importancia de los nombres, así como la importancia de nuestra historia, es vital. “Llamar las cosas por su nombre”, como nos diría Alex Supertramp en “Into the wild” (2007) de Sean Penn, nos permite conocer los orígenes y la esencia de cada cosa.

Por supuesto que tú no eres tu nombre, y las cosas no son solo el nombre. El nombre es como una fotografía, y la cosa designada, toda una película.

Cada vez que invento un cuento, o una historia (también para la ambientación de los juegos), siempre me preocupo por encontrar el nombre perfecto, el nombre exacto de cada cosa.

Igualmente con este blog de educación, con el que he tenido un auténtico proceso de búsqueda de un buen nombre, uno que esté cargado de significado.

Es más, la búsqueda ha hecho que termine creando esta especie de sub apartados o secciones como son Manual Mamut, un nombre muy apegado a mi día a día como monitor, ya iremos ampliando esto más en detalle….

Y Desde el cubil, expresión que viene del universo de El libro de la Selva de Rudyard Kipling que igualmente, ya ampliaremos.

Pero el nombre central, La Invención del Fuego, viene también cargado de metáforas y significado en este blog sobre educación, pedagogía y tiempo libre.

Para empezar es un hito histórico, uno de los más importantes de la Prehistoria e incluso de la historia en su conjunto, que hace referencia a un aprendizaje, o proceso de aprendizaje:

A partir del dominio del fuego, los futuros homo sapiens sapiens comienzan a vivir ya no a expensas del designio de los dioses y con el temor a que el cielo caiga sobre sus cabezas, sino que logran dominar sus vidas, con mayor movilidad, seguridad, defensa ante la climatología, las fieras y la oscuridad.

Crear fuego no era sencillo, e incluso una vez tenían algo de luz, ese saber y aprendizaje que había logrado crear una llama, lo protegían con su propia vida.

Además dicho hito está relacionado con un aprendizaje, y con la transmisión de una enseñanza: el fuego se convirtió en un conocimiento muy preciado que debía pasar de una generación a otra.

Un conocimiento que además era la virtud de iluminar el camino, y proporcionar calor.

Porque la educación es eso también: etimológicamente, educación viene de “guiar” de “acompañar” o “sacar lo destacable, desde dentro, hacia fuera” (como una llama que se aviva).

Incluso en los momentos más oscuros, un educador debe ser capaz de proporcionar luz, de compartirla o de enseñar a hacer fuego para que el otro sea la guía y la fuente de calor.

Porque aprender es prender el pabilo que todos llevamos dentro, y basta una sola llama pequeñita para hacer un gran fuego, que devore el conocimiento.

Y enseñar es crear calor, es decir, crear vínculo entre el maestro, el guía, y el discípulo, que no es más que alguien que ya tiene dentro la habilidad de crear fuego….