Chisporroteando

De la misma forma que un fuego se alimenta de la leña que le proporciones para poder seguir iluminando, los seres humanos necesitamos alimentarnos para poder enseñar, ser luz o dar calor a los demás. A nivel de contenidos teóricos, es fácil de entender que uno puede alimentarse estudiando más. Aunque no es lo mismo saber, que saber enseñar, por lo que al mismo tiempo hay que dar con fórmulas de expresión y de comunicación.

Mientras que si hablamos de guiar, de educar, de estar ahí para alguien, de ser luz, de mediar, de tratar con las personas,…. Necesitamos un alimento más profundo incluso que los conocimientos. Necesitamos alimentar nuestra inteligencia, nuestros distintos “yoes”, nuestra alma y nuestras habilidades.

Así pues, una forma indiscutible de echar leña al fuego es mediante las nuevas vivencias, mediante aventuras (no grandes aventuras piratescas o elfiánicas, pero aventuras igualmente. La vida es una aventura constante solo si lo deseas…..). Aquellos que se quedan siempre en su rutina, no sólo no descubren nada nuevo, sino que además no aprenden nada nuevo, sobre todo nada nuevo de sí mismos. Esto es que, cuando se enfrentan a una situación que les saca de su zona de confort, entran en shock.

Siempre he repetido lo importante que es conocerse a uno mismo para poder ser monitor de tiempo libre, o educador. Porque si las situaciones que vives en tu trabajo te sobrepasan, porque no sueles abandonar a menudo tu zona de confort, trabajarás siempre en estado de shock. Y una de las “reglas de oro” que tengo para trabajar en tiempo libre es que en tiempo libre, puede pasar de todo. Y es muy cierto, puesto que cuando se trabaja con personas, suceden escenas totalmente impredecibles.

Chisporroteen pues por ahí para vivir nuevas experiencias y aventuras y así alimentarse, es mi consejo: a modo de vacaciones, como voluntariado, o trabajando, pues la misma experiencia laboral es una aventura nueva cada día. Es también cierto que no hay campamento en el que no se aprenda nada nuevo. Siempre se aprende algo.

Y todo ello viene al hilo de próximas entradas que quisiera compartir, puesto que irán en sintonía a dos actividades que están siendo parte de mi aventura veraniega. Por un lado un campamento de verano, de la cual quiero compartir entre otras cosas una fantástica dinámica de grupo llamada Los refugiados cuya creación estaba destinada para ser realizada en un colegio, pero ha funcionado muy bien de campamento, y un nuevo jugo nocturno.

Y por otro lado os escribo ahora desde Hammersmith en Londres donde estoy como voluntario en Austin forum, colaborando en diversas actividades como unas clases gratis que imparten aquí para extranjeros y también con un campamento para niños, con los que haremos diversas actividades. Estoy disfrutando y aprendiendo de esta auténtica fusión de culturas, y seguro que de esta experiencia saldrán también entradas interesantes para compartir.

Así pues, no lo duden, como diría la canción, “el fuego nos dice con fuerte voz ¡una gran aventura vivid!”, no dejen de aprender, y chisporroteen….

2 comentarios en “Chisporroteando”

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