Lo que me enseñó el fuego

Conozco cómo hacer fuego, lo he estudiado. En toda mi formación previa a un campamento escuela en Polonia en el que debíamos sobrevivir en mitad del bosque, había estudiado las distintas formas de encender un fuego para poder cocinar. Sin embargo una vez allí, me costaba horrores prender una simple llama frente a la facilidad que tenían los de la zona en crear un fuego en tan sólo un parpadeo.

Válgame esta anécdota para el inicio de una reflexión que quisiera plasmar aquí antes de entrar en conceptos pedagógicos que igualmente quiero desgranar, buscando mayor soporte bibliográfico. Pero me anticipo a ello en esta entrada para resaltar un elemento fundamental de la educación como es el aspecto pragmático de lo ya aprendido.

Porque por mucho que estudies cómo encender un fuego, si no logras que prenda, no lo has aprendido.

Personalmente me resulta este concepto vital, por un lado por la eterna necesidad a la que aluden muchos profesionales cuando hablan de la unión entre formación y práctica.

En concreto en el ámbito del tiempo libre siempre he resaltado en formación para monitores esta necesidad hablando de dos dimensiones: por un lado lo que es la sabiduría, y por otro lo que es la inteligencia, o rapidez de respuesta a los estímulos: cuando nuestros conocimientos se hacen prácticos. Y aunque la materialización gane frente a la otra por aportar más logros, ambas son necesarias: de nada sirve conocer los distintos métodos para encender un fuego si a nivel práctico no alcanzamos el éxito, de la misma forma que de nada sirve alcanzar una rutina para cumplir con tu objetivo si la falta de recursos estudiados nos impide tomar otras alternativas cuando las circunstancias adheridas a dicha rutina varían.

Por otro lado retomo el hilo sobre qué es educación y qué significa educar, ampliando con un nuevo elemento la definición.

Teníamos hasta ahora los conceptos de “proceso de raciocinio” y “asimilación personal”, es decir, cuando hablamos de educación hablamos de proceso, contrario a instantáneo. De raciocinio, puesto que se ejecuta a través de procesos mentales, o digamos mejor, de la persona, de cada una de las personas que lo acoge de manera diferente a cualquier otra, puesto que le aporta parte de su ser (y por ello es también personal). Y por último, de asimilación, es decir: integramos aquello que aprendemos.

Pero para asimilar algo hay que entenderlo a nivel de conceptos, y a nivel resolutivo: tengo que saber hacerlo, para saber hacerlo. Lo asimilo al completo cuando lo hago mío a todos los niveles, que es la única forma de no perder ninguna información de aquello que estoy aprendiendo.

Creo que podemos ampliar de esta forma el concepto de educación hablando de un proceso de raciocinio que nos lleva a una asimilación personal de un aprendizaje que transformamos y nos transforma, tanto en un nivel de conocimientos como en la habilidad e inteligencia aplicada y práctica de dichos conocimientos.

Muy lioso quizás, pero se irá mejorando. De momento quería plasmar con esta anécdota un paso más para discernir conceptos de educación. Ya habrá tiempo de hacerlo más bonito y con más referencias. En cuanto a lo primero, ya habrá tiempo de seguir con la metáfora, pues no me cabe duda de que la educación, como el fuego, se adapta y nos transforma.

Y en cuanto a lo segundo, cerrar la entrada con dos citas interesantes, una que es carne de cañón para compartir en Facebook:

“Me lo contaron y lo olvidé; lo vi y lo entendí; lo hice y lo aprendí” Confucio.

Y la otra que nos habla de cuatro dimensiones: el saber, el saber hacer (lo pragmático), y además un saber en valores y en actitudes de la persona al enfrentarse al conocimiento y a su ejecución.

“La competencia significa saber utilizar en el lugar y momento adecuado el saber, el saber hacer, el saber ser y el saber estar, que la persona competente debe detentar”.
Cañas, A., Martín-Díaz, M. J. y Nieda, J. (2007). Competencia en el conocimiento y la interacción con el mundo físico: la competencia científica. Madrid: Alianza.

Un comentario en “Lo que me enseñó el fuego”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s