Dinámica: La guerra de los objetos compartidos

Preparación de la dinámica: Elaboramos las tarjetas de objetos y de personajes tal y como indico a continuación. Los objetos (por defecto, seis) se pondrán delante de la mesa (también es posible si los objetos son reales, no tarjetas), boca arriba.

Cada participante de la dinámica (por defecto, cinco) recibe cinco tarjetas, que coloca boca abajo para que no las pueda leer aún. Estas estarán ordenadas, de tal forma que todos destapen primero la tarjeta de la primera ronda, después segunda ronda,….

Situación / ambientación: Cada uno de los participantes va a convertirse en un personaje distinto en cada una de las cinco rondas que se van a suceder en esta dinámica. Los personajes están conectados entre sí: en una ronda podemos ser todos miembros de una familia y en otra, amigos. Todos los personajes tendrán necesidades, esto quiere decir que reclamarán alguno de los objetos que tenemos en el centro, de los cuales solo hay una unidad.

Por defecto para esta dinámica tendremos en el centro (tarjetas): un ordenador, una pelota, un libro, una guitarra, una pera y unas gafas.

Objetivo: Puesto que no es un juego, el verdadero objetivo es la reflexión posterior, y las conclusiones que saquemos de las distintas actuaciones, cómo me he sentido, cómo he reaccionado, cómo he visto a los compañeros,…. No obstante, al presentarse a modo de juego, se transmitirá el objetivo siguiente: cuando acaben las cinco rondas, tu personaje deberá poseer (tener consigo la tarjeta) aquel objeto u objetos que realmente necesite.

Desarrollo de la dinámica:

Realizaremos cinco rondas de manera similar. Tras la última, procederemos a la reflexión de la actividad.

Al inicio de cada ronda, cada jugador coge su primera carta, su primer rol, y lee su información. En las cartas aparecerá:
Rol: personaje que va a representar durante esa ronda. Es recomendable que comunique al resto del grupo quién es en esta ronda.
Requisito de interacción: Esta información no la puede desvelar directamente (leer tal cual). Consiste tan solo en una regla que sugiere (no tiene por qué obligar, aunque depende de las reflexiones finales que queramos obtener) una forma de interacción con los demás, o con alguien en concreto.
Necesidad: Qué objeto quiere este personaje. Si quiere la guitarra, se invita a este jugador a que coja la carta de guitarra del centro, y no se la ceda a nadie más. Si la carta no está en el centro, teniéndola otro jugador, deberá negociar con el mismo para conseguirla.

Cuando el moderador considere que ya se han realizado suficientes negociaciones o intercambio de argumentos dentro de la ronda, se pasa a la siguiente, procediendo de la misma forma.

Rondas y personajes:

Ronda 1: Grupo de amigos

Personaje 1: Amigo 1.
Requisito de interacción: Ninguno.
Necesidad: Sois un grupo de amigos que estáis pasando un rato divertido. Todos te caen muy bien, de hecho quedáis muy a menudo. Aunque ahora mismo os aburrís un poco, porque cada uno se ha puesto con algo diferente. A ti se te apetece mucho jugar un rato con el ordenador, así que coge este objeto para que puedas divertirte.

Pe. 2: Amigo 2.
R. int.: Ninguno.
Nec.: Sois un grupo de amigos que estáis pasando un rato divertido. Todos te caen muy bien, de hecho quedáis muy a menudo. Aunque ahora mismo os aburrís un poco, porque cada uno se ha puesto con algo diferente. De repente, tienes el impulso de tocar algo con la guitarra. Coge este objeto. Es posible que te canses, porque en realidad, no sabes tocarla, aunque te gustaría. Suelta si quieres este objeto en la siguiente ronda.

Pe. 3: Amigo 3.
R. int.: Ninguno.
Nec.: Sois un grupo de amigos que estáis pasando un rato divertido. Todos te caen muy bien, de hecho quedáis muy a menudo. Aunque ahora mismo os aburrís un poco, porque cada uno se ha puesto con algo diferente, y como tu tampoco sabes qué hacer, pues mejor no hacer nada. Mira los objetos que tienes delante bien de cerca para saber qué son, pero no te quedes con ninguno.

Pe. 4: Amigo 4.
R. int.: Ninguno.
Nec.: Sois un grupo de amigos que estáis pasando un rato divertido. Todos te caen muy bien, de hecho quedáis muy a menudo. Aunque ahora mismo os aburrís un poco, porque cada uno se ha puesto con algo diferente. ¡De repente te asalta una duda enorme que tienes que resolver! Quédate con el ordenador para buscarla por internet.

Pe. 5: Amigo 5.
R. int.: Ninguno.
Nec.: Sois un grupo de amigos que estáis pasando un rato divertido. Todos te caen muy bien, de hecho quedáis muy a menudo. Aunque ahora mismo os aburrís un poco, porque cada uno se ha puesto con algo diferente. Tú estás terminando tu libro, el cual está muy interesante. Cógelo y, si alguien lo reclama más adelante, devuélvelo al centro, o dáselo a quien tu quieras.

Ronda 2: Familia

Pe. 1: Madre.
R. int.: Hablas con todos.
Nec.: Eres la madre de familia, intentarás poner orden hablando con todos. Parece ser que hay quien quiere la pelota, y te parece bien, pero cógela primero tú para revisar que esté bien. Después déjala en el centro.

Pe. 2: Abuela.
R. int.: No hablas con nadie.
Nec.: Hoy no es tu día, y no tienes ganas de hablar con nadie, así pues, no le dirijas la palabra a ninguno. Tan solo quieres un libro, y tranquilidad. Coge el libro.

Pe. 3: Padre.
R. int.: Ninguno.
Nec.: Eres el padre de esta familia que está discutiendo, y tú no sabes por qué están discutiendo ahora, justo cuando vas a empezar a leer un libro al que le quedan pocas páginas, y tienes que terminar antes de mañana. Siéntate tranquilo y coge el objeto del libro, y el objeto de las gafas para que puedas leer bien.

Pe. 4: Hija.
R. int.: No hablas con tu hermano.
Nec.: Quieres jugar sola, porque con tu hermano no hay forma de jugar tranquila: siempre está queriéndolo todo, es injusto. Adelántate y coge tú primero la pelota para poder jugar.

Pe. 5: Hijo.
R. int.: No hablas con tu hermana.
Nec.: Quieres jugar solo, porque con tu hermana no hay forma de jugar tranquilo: siempre está queriéndolo todo, es injusto. Adelántate y coge tú primero la pelota para poder jugar.

Ronda 3: Compañeros

Pe. 1: Te llaman «el musiquitas»
R. int.: Exigiendo.
Nec.: ¿Quién tiene tu guitarra? Estos amigos que tienes son muy pesados, y a veces te esconden las cosas. Exige que te devuelvan tu guitarra.

Pe. 2: Te llaman «sabiondo».
R. int.: Metiéndote en todos los conflictos.
Nec.: Si tienes el objeto del libro de la ronda anterior, tan solo intenta sembrar orden entre tus compañeros. Pero si aún no tienes este objeto, búscalo y consíguelo, y convence a todos de que es vital que tú tengas el libro, pues en las próximas rondas, acabarás con este objeto, y así todos ganaréis.

Pe. 3: Te llaman «copioncito».
R. int.: Enfadado.
Nec.: No te gusta como te llaman, no es verdad que te copies, y es injusto que todo el mundo te lo diga, así que enfádate cada vez que te hablen, e intenta conseguir el objeto de la pera. Para ti será un logro si tan solo coges el objeto. Después de cogerlo, aunque no haya acabado aún la ronda, déjalo en el centro o dáselo a quien tu quieras.

Pe. 4: Te llaman «el pataditas».
R. int.: Elige a dos de tus compañeros, y no les dirijas la palabra para nada.
Nec.: Me llaman así, y qué. Son mis amigos y punto. Y me encantan los deportes y punto. Y quiero el balón, y punto. Coge el objeto de balón. Si ya lo tenías, doble punto, y ya no lo sueltes. Si no lo tienes, consíguelo, y ya no lo sueltes. Y punto.

Pe. 5: Te llaman «el mudito».
R. int.: Habla solo con quien te hable, o con nadie si no te apetece.
Nec.: Coge el libro. Dáselo a alguien. Coge la pera. Suéltala en la siguiente ronda.

Ronda 4: En la clase

Pe. 1: La profesora.
R. int.: Intenta mediar con todos.
Nec.: Eres la responsable de que todos dialoguen correctamente, intenta hablar en todos los conflictos. Pero para ello, tú también necesitas algo: tus gafas. Coge y quédate en esta ronda, y solo en esta ronda, el objeto de las gafas. Si lo tiene alguien, consigue que te lo de, convéncele de que lo soltarás luego para que otro pueda cogerlo.

Pe. 2: Alumno 2.
R. int.: Haz caso solo a lo que diga la profesora.
Nec.: Estás terminando unos deberes. Busca y quédate con el objeto de ordenador, o con el objeto de libro, cualquiera de los dos te vale para esta ronda, no es necesario que tengas los dos. Si ya tienes uno de la ronda anterior, mucho mejor, y si no, consigue que te lo den.

Pe. 3: Alumno 3.
R. int.: No quieres hablar con la profesora.
Nec.: Estás terminando unos deberes. Busca y quédate con el objeto de ordenador, o con el objeto de libro, cualquiera de los dos te vale para esta ronda, no es necesario que tengas los dos. Si ya tienes uno de la ronda anterior, mucho mejor, y si no, consigue que te lo den.

Pe. 4: Alumno 4.
R. int.: Ninguno.
Nec.: No necesitas nada de lo que haya o tengas en esta ronda. Puedes intervenir en los conflictos de los demás, si lo ves oportuno. Es más: es posible que tu tengas las claves para solucionarlo todo….

Pe. 5: Alumno 5.
R. int.: Nervioso.
Nec.: No te da tiempo, no sacas buenas notas, te regañan mucho y los amigos se molestan. Necesitas solucionar una y cada una de esas cosas que te pasan, y para ello necesitas uno y cada uno de los objetos que has visto en esta actividad. Cógelos todos, de ello depende tu éxito. ¡Hazlo ya!

Ronda 6: ¡Ahora mismo!

Pe. 1: Tú mismo.
R. int.:
Nec.: Intenta acabar esta ronda tan solo con el objeto que necesitaste en la primera ronda.

Pe. 2: Tú mismo.
R. int.:
Nec.: Si tenías algo, puedes soltarlo. Si no, no hagas nada especial. Eso sí: acaba esta ronda con el objeto del libro. Cógelo, pídelo, consíguelo como sea.

Pe. 3: Tú mismo.
R. int.:
Nec.: Repasa todos los objetos que has necesitado en las rondas anteriores. Sin embargo, para esta ronda final, no necesitas conseguir ningún objeto más: no tienes que lograr coger o arrebatar a alguien uno de los objetos para terminar esta ronda.

Pe. 4: Tú mismo.
R. int.:
Nec.: Si alguno de los objetos que tienes no te convencen, o lo necesita algún otro que tenga una buena razón, déjalo en el centro. No le hagas mucho caso no obstante a esto. Más bien, concéntrate en conseguir la guitarra antes de que la actividad finalice.

Pe. 5: Tú mismo.
R. int.:
Nec.: ¿Qué necesitarías ahora mismo? ¿Te parece bien algo que ya tengas? ¿Te parece bien algo tan sano como una fruta? Pues si también te parece correcto, coge el objeto de la pera, y ya no lo sueltes.

Ver también: Dinámica de la naranja.

3 comentarios en “Dinámica: La guerra de los objetos compartidos”

  1. No me quedó demasiado clara la explicación. Si realmente en cada ronda hacen de un personaje distinto, no tienen necesidad de negociar por los objetos porque en la propia tarjeta ya les indica que o bien les interesan otros o bien los tienen que dejar en el centro… No se, probablemente no lo habré entendido bien. ¿Podrías resolverme esa duda?¿En qué momento deben de negociar entre ellos?

    ¡Muchísimas gracias por tu tiempo!

    Me gusta

  2. Es comprensible la duda. Es más, a veces, cuando se hacen este tipo de dinámicas (como la de la naranja, que es muy parecida), está el miedo de que no funcione bien.
    En realidad, hay que tener en cuenta que, siendo una dinámica de grupo y no un juego, lo más importante es la reflexión final y las conclusiones que cada uno, y en grupo, se pueden sacar de lo acontecido durante la actividad.
    El objetivo que se transmite es que, cuando la actividad finalice, cada uno debe tener el objeto que su tarjeta le pida.
    Por lo tanto, y por norma general, se empeñarán en luchar por el objeto que cada ronda le pida, porque aunque sepan que en la siguiente ronda este puede cambiar, preferirán no arriesgarse a quedarse sin objeto alguno en la mano.
    Es posible que el hecho de ver a los demás coger, les lleve a coger aunque en un principio su idea es esperar al último rol. Esto es también algo a analizar.
    Realmente, según el rol que desempeñe cada uno dentro del grupo (y, de la misma forma, según cada uno nos comportamos en nuestro día a día), observaremos distintas reacciones:
    – Seguramente habrá quien no coja ningún objeto, pues sabe que su objetivo va a cambiar. Pero quizás esa postura no la mantenga todo el tiempo cuando vea la reacción que tienen los demás a la hora de apoderarse de los objetos sobre la mesa. Y, ¿qué hará entonces en el último objeto? ¿Y si lo tiene ya alguien, cómo puede negociar para que se lo de? Por ello es posible que concluya la necesidad de tener al menos uno que le permita luego intercambiar por el que necesite. ¿Pero cuál coger, cuál será el más demandado?
    – Realmente lo lógico es que entre todos discutan y lleguen a acuerdos sobre cómo repartirse los objetos. Esta solución, que en frío se ve muy sencillo, realmente en caliente, en mitad de la actividad, no siempre se produce. Con la de la naranja, yo cuando la leía también creía que lo más lógico y que lo primero que harían las dos personas al enfrentarse, sería dialogar y, sin embargo, siempre que he hecho esta dinámica descubro demasiado a menudo que no sabemos dialogar, y que optamos más por «obtener mi objeto y luego, si eso, pregunto».
    – Luego estarán las actitudes parciales, la aparición de líderes, de personas que aceptan y entregan su objeto, los que intercambian, justa o injustamente, los que pisotean y los que se dejan pisotear, o los que no se dejan pero no saben defenderse….
    En fin, un sin fin de posibilidades que después hay que estudiar. Esto nos puede ayudar a ver cómo somos pero no con el objetivo de verlo y ya está, ni mucho menos, sino que la clave está en analizar, aceptar y, después, ver cómo mejoramos lo que hemos visto y aceptado.

    Me gusta

Responder a monicalopezprofesionalgmailcom Cancelar la respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s