Dinámicas para la atención

Voy a hacer un repaso a dinámicas ya existentes que se utilizan para captar la atención en grandes grupos, o para crear el silencio en un grupo, de cara a focalizar la atención en algo concreto, como pueda ser un punto a observar, o en la persona que vaya a explicar cualquier concepto o actividad.

Más concretamente, presento en esta entrada lo que conozco yo como “vanes”, o al menos es este el término que utilizo desde hace mucho, sin estar seguro de cuál es su fuente. Es más, aunque yo tiendo a utilizar más el término “van” con uve, posiblemente sea una derivación de “bang”, por lo que estaría escribiéndolo incorrectamente de aquí en adelante (pero veo necesaria la separación frente a la onomatopeya de un arma).

Y mis sospechas residen en la definición, pues definiría un van” como aquel grito de guerra, o grito a seguir, o expresión abstracta que refleja sentimientos de euforia, excitación, celebración o alegría, muy utilizado en el ámbito de veladas u otro tipo de espectáculos, pero que también nos encontramos, por ejemplo, en un partido de fútbol. Podemos hablar de un simple grito a seguir o repetir, o de una pequeña melodía tarareada.

Como dinámicas, podemos utilizar un “van” para focalizar la atención, hacer el silencio, y atender. Es decir: una persona da pie al “van”, el grupo deja lo que está haciendo para completar dicho grito y, seguido a esto, hacemos silencio para atender a la persona que arrancó el “van”, o continuar con una actividad.

Esta parte última es la más importante: esta dinámica no sirve absolutamente de nada si tras completar el “van“, continuamos hablando o distraídos. Hay que explicar la importancia del uso de esta dinámica, para que se entienda su procedimiento y cómo cumplirlo. Si no, nos limitaremos a tan solo gritar.

Como decía, vamos a ver algunos de los más famosos, o que más he visto o utilizo:

Eo-eo: Posiblemente el más famoso. En este caso, la persona grita “eo-eo” y el grupo contesta gritando “oé”, y hacemos el silencio entre todos para prestar atención.

Rata ta tatá: Y respondemos “ta ta tá”. Sé que es complicado entenderlo con tan solo leerlo, sin poder ver la entonación, pero aquí queda. Y si el anterior es posiblemente el más famoso, este tenía que ponerlo también, ya que siempre me recuerda a un gran monitor como es Rafa de la Casa Amarilla, al cual le encanta este “van”.

Ala ala: Y respondemos “pio pio”. Este lo utilizo sobre todo para actividades con participantes de más edad, o incluso adultos. Es muy gracioso ya que explicamos que el “pío pío” se debe responder con la misma entonación que se realice el “ala ala”, por lo que cada vez podemos decir esta primera parte del “van” de mil maneras distintas: en agudo, alargando vocales, repitiendo las sílabas, muy rápido, muy lento, con acentos,….

¡Aspirina!: Y todos comienzan a sisear “shhhhhhhh”. Si lo queremos con gestos, también podemos temblar como una pastilla efervescente. La cosa es que el siseo vaya disminuyendo hasta un total silencio.

Variante silenciosa: Para momentos en los que no podamos gritar y queramos el mismo resultado, podemos levantar la palma de la mano. Todos los demás, levantan la mano y hacen silencio, así hasta que estemos todos con la mano levantada. Es importante que no demos comienzo a lo siguiente, hasta que todos estén con la mano levantada y en silencio, o de lo contrario el grupo aprenderá que realmente no es necesario levantar la mano y, por lo tanto, la próxima vez que la levantes, no responderán.

Cuenta atrás: Este es de invención propia, aunque no sea gran cosa. Pero la idea es levantar la mano con los cinco dedos y, al hacerlo, el grupo (primero los que la ven, y luego se van sumando el resto), gritan “5”. Una vez lo hagan, pones 4 dedos y el grupo continua gritando esa cuenta atrás, hasta llegar a cero, y hacemos el silencio.

¡Manos!: Otro del cajón de La Invención del Fuego que podéis ver extendido como dinámica que persigue otros objetivos, y como juego, en este entrada en recursos docentes y para el tiempo libre.

Retomando la explicación del inicio, e intentando dejarlo más claro, es importantísimo utilizar este tipo de dinámicas al final de un momento de desatención, nunca al inicio o en medio, porque también los momentos de no atención son necesarios (ver más sobre teorías de la atención), nos ayudan a descansar para atender después con más fuerzas.

Por ello es mejor esperar y, cuando nos estemos distrayendo de lo que nos ha distraído, recuperamos la ola de atención focalizando al grupo nuevamente en lo que nos traemos entre manos, la explicación o la actividad en concreto que estemos realizando.

2 comentarios en “Dinámicas para la atención”

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