Piedra, papel o tijeras

Hoy os traigo tres actividades muy interesantes, no de creación propia, para aquellos que piensen que el tradicional juego de Piedra, papel o tijeras está obsoleto. ¡Tenéis que probarlas!

EL JUEGO DE LA EVOLUCIÓN

Lo conocí durante una actividad de tiempo libre hace posiblemente diez años, y todavía lo sigo utilizando siempre que encarta, siempre en la mochila de monitor para utilizar en cualquier ocasión. Es válido como juego, en especial para momentos de velada, y como dinámica de grupo (de hecho tiene más rasgos de lo segundo).

Comenzamos explicando un poquito qué es la evolución, solo como ambientación (podemos ir disfrazados de científicos) y, a continuación, explicamos una serie de saltos en la misma, representados por los siguientes animales, que a su vez tendrán un gesto y un sonido:

  • Primeramente todos somos amebas, que se mueven por todo el presente espacio chocando las manos en posición horizontal, palmas hacia abajo, y diciendo “mic-mic-mic”.
  • De amebas evolucionamos a ranas, que van dando saltos de rana y haciendo el sonido de la rana. Lo demostramos, y todos los practicamos.
  • De ranas evolucionamos a avispas, que viajan por el presente espacio moviendo las manos a modo de diminutas alas, y produciendo un zumbido como sonido con la boca.
  • Las ranas se convertirán en monos, que hacen el ruido del mono mientras se mueven también como monos.
  • Y por último el mono evoluciona en humano. Cuando llego a dicha evolución, me dirijo hacia una zona del marco de la actividad, y espero a que el resto de participantes evolucionen.

¿Y cómo se evoluciona? Nada más fácil: mediante piedra, papel o tijeras.

Según en el escalón en el que nos encontremos, deberemos recorrer el marco, desplazándonos con el gesto y el sonido correspondiente a dicho animal, hasta toparnos con otro participante que esté en nuestro mismo escalón evolutivo. Con este jugamos a piedra, papel o tijeras y, el ganador, evoluciona a la siguiente etapa, mientras que el perdedor se quedará en dicha etapa, y deberá buscar a otro participante que esté haciendo el mismo animal que él.

¿Qué pasará? Que llegará un momento que un participante que haga un animal no encuentre a especímenes de su misma especie. Por ejemplo, si he logrado llegar hasta rana, pasará que todas las demás ranas evolucionen, y me quede sola, sin nadie con quien jugar a piedra, papel o tijeras.

Estas especies que se quedan sin poder evolucionar son la versión más evolucionada de cada uno de estos animales y, por ello, harán una demostración final de cómo se hace su animal para el resto de participantes que lograron llegar a humano.

CARRERA DE RELEVOS AL ATAQUE

Como segunda actividad para el tiempo libre recurso para el aula, (por ejemplo, para una clase de educación física) tenemos esta carrera de relevos especial que he podido descubrir en un vídeo por internet, y que me parece de lo más interesante.

El mecanismo es bien sencillo: como preparación, colocamos un circuito dividido en espacios, por ejemplo utilizando aros, de tal forma que los jugadores deban avanzar saltando de aro en aro con los pies juntos. Los jugadores estarán divididos en dos equipos, y cada equipo se coloca en un extremo del recorrido.

Ganará el equipo que logre llegar hasta el otro extremo, teniendo en cuenta que dentro del circuito solo puede haber un jugador de cada equipo cada vez. Dicho jugador saldrá desde su zona de salida y, dando saltos, tratará de recorrer el circuito entero para ganar. Pero, en cuanto se tope con el jugador contrario, ambos deberán enfrentarse a un piedra, papel o tijeras. El jugador perdedor deberá salir del recorrido y volver con su equipo, al mismo tiempo que un nuevo jugador del mismo comienza a realizar el circuito. Mientras que el jugador ganador, continuará dando saltos para tratar de ganar más metros, y llegar antes hasta el extremo contrario.

ELEFANTES, LEONES Y RATONES

Maravilloso juego que he podido aprender en tiempo libre y además con varias versiones como pueda ser la de gigantes, hadas y gnomos pero, en cualquier caso, la dinámica es la misma, y no deja de ser un piedra, papel o tijeras pero en versión viviente.

Para este juego dividiremos a los participantes en dos grandes equipos, y explicamos cada una de las tres posibilidades a elegir, con su movimiento y sonido:

  • Si eligen elefantes, hacen el sonido del elefante a la vez que mueven su brazo por delante de la cara a modo de trompa, y zapatean a ritmo primero un pie y luego el otro, a modo de avance del elefante.
  • Si eligen leones, deben dar un paso fuerte hacia adelante a la vez que enseñan las manos a modo de garras, e imitan un rugido feroz.
  • Si eligen ratones, deben zapatear pero de puntillas, con el cuerpo ligeramente agachado y las manos en la cabeza a modo de orejitas de ratón, que han de mover adelante y atrás y, al mismo tiempo, dirán “mic, mic, mic” cuan amebas.

Pues bien, la idea es la siguiente: cada ronda comienza con ambos equipos reunidos para elegir cuál de los tres animales realizar. Después los equipos se enfrentan en el centro del marco en línea y, a la de tres, cada equipo realiza el gesto y sonido del animal elegido (todo el equipo el mismo).

Aquí es donde empieza el piedra, papel o tijeras, pues los elefantes ganan a los leones, los leones ganan a los ratones y los ratones ganan a los elefantes. En caso de empate, no pasaría nada. Pero si el equipo contrario realiza el animal que gana al mío, yo debo correr hasta mi meta, situada a mis espaldas, una línea unos metros más atrás y en la que estaría a salvo, mientras que el otro equipo intenta pillarme, siendo la presa tocando. Si mi equipo realiza un animal que gane al equipo contrario, somos nosotros los que debemos pillar a los jugadores del equipo contrario, antes de que se pongan a salvo tras la línea de su extremo del marco.

Jugador que sea pillado, jugador que pasa a formar parte del equipo que ha pillado, y volverían a enfrentarse en este piedra, papel o tijeras viviente, o elefantes, leones y ratones.

Retos para la Educación física

Muy injustamente, podríamos dividir el mundo entre las personas a las que les gusta el deporte y a las que no. Ya hemos perdido la costumbre de tiempo atrás donde triunfaba el mens sana in corpore sano, y la práctica deportiva era una de las fundamentales para aquellas personas que quisieran ser completas: un correcto crecimiento es aquel que alimenta al cuerpo, a la mente y al alma….

Y no solo es importante atender al cuerpo durante todo nuestro crecimiento por lo que nos han venido diciendo para convencernos de ello, en cuanto a que nos alarga la vida o que evita enfermedades, o para eludir la obesidad. El crecimiento a nivel corporal nos forma como personas, siendo cada parte de nosotros (cuerpo, mente, emociones) un todo interconectado que necesita evolucionar, o se estanca.

No desarrollar nuestro ámbito corporal, motor o psicomotor es no desarrollarnos como personas. Y yendo aún más lejos: solo explorando todas nuestras dimensiones, poniéndolas a prueba, llevándolas a nuestro extremo personalísimo de mejora, es cuando nos conocemos en profundidad, cuando llegamos a la comprensión de lo que somos y de lo que podemos llegar a ser y, es en ese momento, cuando llegamos a entender mejor nuestro entorno, ya que “la realidad plena es la autoposesión del ser” Hegel, 1837, p. 118.

Siguiendo el artículo de López, Pérez, Manrique y Monjas (2016), es posible que esta importancia a la actividad física se conocía y se haya venido dando tiempo atrás, ligada principalmente con el concepto de deporte. Pero la Educación Física, y su importancia antes descrita no es hacer deporte, ni esta asignatura puede “tener como principal finalidad el mero entrenamiento de los cuerpos o la detección, selección y entrenamiento de posibles talentos deportivos”. P. 182.

Y he aquí la problemática que plantea el artículo mencionado: ¿cómo abordar la educación física hoy día? ¿A qué debe estar llamada esta asignatura?

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