Señales en el cielo

ACTIVIDAD PARA POTENCIAR LA OBSERVACIÓN

El entorno que nos rodea cobra un protagonismo esencial durante el desarrollo. Ser sensibles a las peculiaridades del mundo más inmediato es un primer paso para luego desenvolvernos en el mismo. Es por ello que potenciar la observación sea tan importante y beneficioso en el ámbito educativo.

Casi en la mayoría de actividades de tiempo libre en las que he participado, he desarrollado algún tipo de juego o dinámica para potenciar la observación, las cuales son auténticas estrellas en la educación no formal, y más en tiempo libre al aire libre, pues es una habilidad muy enriquecedora.

Hoy os traigo en esta entrada una actividad muy sencilla, pero las hay más complejas y elaboradas dentro de esta misma línea. Más adelante compartiré un juego de observación y estrategia, que casi roza la modalidad deportiva.

Estos juegos y dinámicas son muy útiles para el tiempo libre, especialmente para la modalidad al aire libre, pero también muy recomendables para la educación formal:

  • Potencia la observación y, por tanto, nos ayuda a ser más sensibles a las particularidades presentes en nuestro entorno más inmediato.
  • Amplía la exploración del entorno, lo cual ensancha y enriquece nuestra experiencia.
  • Genera conflicto cognitivo y, por tanto, desarrollo cognitivo.
  • Dentro de los beneficios lúdicos, permiten desarrollar nuestro yo en sociedad, así como la gestión de la interacción social.
  • Por último, y en especial para este juego, contribuye al trabajo autónomo, la adquisición de logros personales, el auto descubrimiento, y la competencia a aprender a aprender si, a modo de dinámica de grupos, analizamos posteriormente nuestras debilidades y fortalezas durante su desarrollo.

Dentro de las actividades transversales destinadas a la observación del entorno, como esta Señales en el cielo, hay muchas opciones diferentes, algunas más complejas que otras, y todas muy útiles e interesantes tanto para el tiempo libre como para el aula.

Este juego transversal, original, coge su nombre de una actividad de tiempo libre con ambientación en superhéroes donde, aludiendo a la batseñal del universo de Batman, teníamos por objetivo estar atentos a nuestra propia señal para entrenarnos como auténticos héroes.

Juego transversal: Señales en el cielo

Todos somos súper héroes, y tenemos un nombre de súper héroe (también con los nombres propios). Para preparar esta actividad, realizaremos un cartelito con el nombre de cada participante.

En un momento en el que ningún participante pueda moverse libremente por el marco de juego, colocaremos cada cartel en un lugar en el que cualquier participante pueda estar, ver, y coger su cartelito.

El objetivo del juego para cada participante es encontrar el cartelito con su nombre, cogerlo y quedárselo para sí, demostrando que ha estado alerta, ha visualizado su señal en el cielo, y ha acudido a la llamada para ayudar y convertirse en un auténtico héroe.

Al igual que otras actividades similares, estos cartelitos estarán puesto de tal forma que se puedan ver a simple vista: no hará falta levantar ni abrir nada especial para encontrarlo. Sí quizás agachar un poco la cabeza, ponerse de puntillas, acercares o alejarse.

Y es que muchas veces, un cartel puesto en la zona más común de un campamento, por ejemplo, pasa totalmente desapercibido. Esto es lo que buscan estas actividades: No es necesario esconder en lo más profundo un objeto para que cueste encontrarlo.

De ahí la importancia de saber mirar cada día, cada entorno, con unos ojos atentos a las peculiaridades, y no con ojos anclados en la rutina.

De la misma forma el cartelito no estará en una zona donde el participante no pueda entrar o acceder, pues de lo contrario no podría conseguir su objetivo.

Como toda actividad transversal, esta se jugará en los tiempos libres o vacíos de otras actividades, dinámicas o tareas, de tal forma que se pueda jugar durante varios días seguidos, o durante todo un día, pero sin interferir otras actividades.

Un campamento perfecto

¿Cómo se construye un campamento perfecto? Bueno, perfecto, perfecto, eso es imposible. Pero quizás podamos acercarnos con algunos conejos útiles que expongo en esta entrada sobre Tiempo Libre.

Y es que hace unos días recordaba con algunos monitores uno de los mejores campamentos en los que he estado, que fue hace cuatro años, y el porqué de que fuera uno de los mejores: por ello os presento algunas claves para mejorar un campamento. A ver qué os parecen:

Profesionalidad y oficio

Sí existe el oficio de profesional del tiempo libre, así como la ciencia pedagogía del tiempo libre. Lo que pasa es que estamos necesitados de tiempo (al ser una ciencia muy joven), estudios, información y profesionales que se mantengan en esta carrera, puesto que muchos monitores lo son por solo unos pocos años.

¿Fue de los mejores en los que estuve, decía? Pues entré a formar parte del equipo de monitores, como coordinador o Director de Actividades juveniles, prácticamente una semana antes, por diversos acontecimientos.

Cierto es que preparar un campamento con tiempo, lo que conocemos como Pre Actividad, es esencial, y ayuda. Pero mucho más esencial es aplicar una serie de claves, algunas que aquí describo, para contar con toda la profesionalidad que una actividad de Tiempo Libre merece.

Una de estas es componer (como la música) el campamento siguiendo una línea u orden lógico, como esta que os compartía en este blog de tiempo libre. Pero vamos a repasar otras tres claves más:

¡A mí la tribu!

Por supuesto que montar el mejor campamento del mundo no solo requiere profesionalidad y oficio, sino también un equipo de monitores entregado y conscientes de la gran responsabilidad que tienen entre manos.

El monitor perfecto existe: aparece cuando todos los monitores en sintonía y con respeto, funcionan como uno solo, complementándose unos a otros. Una clave fundamental para un campamento perfecto.

Y para esto es fundamental una buena coordinación, distribución de tareas, reuniones frecuentes, evaluación, gestión de recursos y cohesión.

Y quizás esto último sea de lo más importante, pues el monitor es a los participantes lo que el coordinador al equipo de monitores: debe velar por la seguridad del equipo, pero también su estado de ánimo, formar, resolver conflictos, dudas, y realizar para estos actividades de distensión para favorecer la buena sintonía y la compenetración.

Wachironsón: El arte de la ambientación

Ya he explicado alguna vez la importancia que tiene el concepto de ambientación para cualquier actividad, ya tenga un foco más formativo, dinámico grupal o lúdico.

La ambientación envuelve los objetivos propuestos y logra que estos calen con mayor profundidad, y se recuerden por más tiempo.

Con una buena ambientación el campamento se ensancha, cobra vida y gana profundidad.

Por ello una ambientación que acompañe todo el campamento ayuda a esto, pero es que además podemos incluir ampliaciones a la ambientación a modo de grandes acontecimientos que vive el campamento, días temáticos o juegos transversales ambientados.

Para convertir un campamento en una experiencia épica, cada día debe ser mejor que el anterior, en un crescendo natural que refleje la esencia de la vida y de la educación: en constante crecimiento.

De esta forma vivimos en este campamento del que os hablo una aventura protagonizada por los participantes de Primaria, que se agrupaban en tribus salvajes, y los participantes mayores que se organizaban en provincias romanas: pero es que, además de construir sus propias ciudades, y crecer juntos en equipo, vivieron unas grandes olimpiadas, un asalto a las mazmorras, tuvimos unos días de elecciones parlamentarias, y nos visitaron personajes famosos y de la historia.

Prevención y estructura

Para lograr el éxito en un campamento, en pos de las claves antes mencionadas, es importante llevar cierto orden que nos permita alcanzar el éxito para todos y cada uno de los que integran un campamento de verano.

Dicho orden y estructura nos permite alcanzar los objetivos, que deben partir de las necesidades de los participantes, verdadero centro de toda actividad de tiempo libre. Por eso hay que ser coherentes y concretos, seguir ciertas normas comunes, todos por igual, pero también con amor, desde el cariño.

“Los niños necesitan, por tanto, al mismo tiempo, afecto y normas claras. El afecto es nuestra bienvenida, la incuestionable acogida que les brindamos los adultos; las normas les evitan inquietudes, pues les permiten entender cómo funciona el mundo que les rodea y qué se espera de ellos” Esteve, p. 70.

Al mismo tiempo hay que ser sensibles a la realidad que nos rodea, y actuar con anticipación, proactivamente, desde una retroalimentación constante.

En este blog de tiempo libre ya compartí algunas claves teóricas en torno a la ciencia de los campamentos de verano. Son entradas muy interesantes para tener siempre presente:

Esteve, J. M. (2010) Educar: un compromiso con la memoria. Barcelona: Octaedro.

Nada que no sea tuyo

Siguiendo las anteriores entradas en las que hablaba de abrirse a la pedagogía como ciencia, amplío con un concepto fundamental a comprender, que resuelve muchos porqués: si cualquier cosa que leas o te cuenten, no lo haces tuyo, no lo hagas, porque no te va a funcionar igual.

No importa cuántos consejos o metodologías leas o conozcas o aprendas, ni lo bien que los hayas comprendido a nivel cognitivo. Si lo que quieres aplicar no te ha calado, no lo has hecho tuyo, y si funciona será a modo de molde idéntico o a marchas forzadas.

Oye, que también puede existir una fase de adaptación para aplicar lo que intentas aplicar, como docente, profesional del tiempo libre, padre o madre.

Pero es importante saber que cuando trabajamos con niños y niñas, con personas en general, es fundamental e inevitable que nuestra propia forma de ser forme parte esencial del proceso.

Por este motivo, todo lo que aprendas para tu labor educativa debe amoldarse en cierto sentido a tu propio yo, a tu forma de ser, en una alimentación recíproca que permitirá que lo puedas aplicar con coherencia, y con mayor efectividad.

Nuevamente el concepto de equilibrio educativo se hace presente, pues darás con la clave al aplicar una metodología al mezclar la esencia del potencial que esta ofrece, con tu forma particular e única de tu puesta en marcha: ni más de lo uno, ni más de lo otro.

Y es que por mucho que se quiera, siempre existe el prisma de lo subjetivo cuando intervenimos desde nuestro yo, claro está que sin perder la esencia de esa metodología o actividad que quieres llevar a cabo. Es por ello que sea tan importante no que memorices cómo se hace, sino que realmente lo comprendas desde tus múltiples dimensiones (cognitiva, emocional, interpersonal, moral….)

En otras palabras: una cosa es comprender y aplicar, válido para una manualidad de papiroflexia, por ejemplo, y otra muy diferente el hecho de interiorizar y transmitir, y llegar a la otra persona, como lo hace el calor y la luz del fuego por la simple cercanía.