Mirando al sur, soñé

En verano el cielo nocturno está especialmente apetecible gracias a la presencia de una de las constelaciones más bonitas del firmamento: Escorpio. ¿Cómo localizarla?

Vamos a partir de la base que sabemos hacia dónde está el sur. En Málaga, desde donde estoy escribiendo ahora mismo, es bien sencillo: basta con mirar hacia el mar (aprox.)

Podríamos hacerlo al revés, y localizar el sur gracias a reconocer la constelación pero, en este caso, vamos a intentar conocer hacia dónde está el sur y, sabiendo hacia dónde mirar, a continuación os describo qué podemos ver.

¡Ojo atención! Supongamos que estamos mirando hacia el sur un día tal como hoy, de julio, y un poco después de la caída del sol, cuando ya está bien oscuro. Lo digo porque hay que recordar que las estrellas (y las constelaciones) se mueve casi como el sol (bueno, nos movemos nosotros), de este a oeste.

Aunque ciertamente, van girando con la Estrella Polar como punto de giro. Es por ello que dependiendo de a qué hora y en qué estación miremos al cielo, encontraremos unas u otras estrellas, en unas u otras posiciones.

Pues bien, ¿qué tenemos esta noche hacia el sur, no muy lejos del horizonte? La constelación de Escorpio, que es especialmente bonita.

Sabiendo dónde está el sur, como digo en esta época y al caer el sol, es fácil reconocerla sin otro punto de referencia. Y tiene una forma parecida a una ese, aunque en la siguiente imagen podéis verla señalada con líneas.

Su estrella central, Antares (la Anti Ares, por competir en apariencia con el planeta Marte), es una estrella gigantesca más grande que nuestro Sol, y está a unos 555 años luz: la imagen que nos llega de esta estrella salió desde su lugar de origen, hace 555 años, es decir: en nuestro 1.465 d. C.

Imaginaos: si hoy desapareciese, quiere decir que desapareció hace 555 años. Y si hiciéramos un viaje (a la velocidad de la luz) hasta Antares, tardaríamos 555 años en llegar. ¡La de “¿cuánto falta, queda mucho?” que puede haber en un viaje de 500 años!

Antares es reconocible porque es una estrella brillante, como digo al sur, y rojita. A su izquierda (nuestra derecha) hay tres estrellas dispuestas como una explosión que parten de Antares. Y desde Antares hacia abajo, la constelación cae al horizonte hasta hacer un giro a la derecha, de vuelta hacia arriba, terminando en dos estrellas, una de las cuales tiene una luz muy brillante y parpadeante. Este sería el aguijón del escorpión.

Esta constelación representa al escorpión que acabó con la vida de Orión el cazador, una constelación de invierno, y por eso le teme: Cuando vemos una de estas dos constelaciones en el cielo, la otra desaparece, nunca están juntas las dos al mismo tiempo.

A la derecha de Escorpio, tu derecha, hacia donde apuntan las tres estrellas de la explosión que decía antes de Antares, hay un cuadrado de las cuales es posible que solo veas las dos estrellas de las esquinas más alejadas de Escorpio, pues las otras dos tienen un brillo más débil.

Este cuadrado, que antes formaba parte también de la constelación de Escorpio (eran sus pinzas), pasó a ser la constelación de Libra.

Y a la izquierda de Escorpio podemos ver Sagitario, cuya forma es, para reconocerla fácilmente, como la de un sobre con la solapa abierta (aunque en la imagen vemos la constelación al completo con unas líneas que parten del sobre que comento, y no solo lo más reconocible).

Pero si mirando al sur imaginas un sobre con la solapa abierta, o un pentágono con alas (qué cosas más raras se imagina uno), seguro que encuentras Sagitario que, en realidad, representa a un centauro tensando su arco (quizás en aquella época no existían los sobres).

Junto a esta constelación encontramos dos intrusos. Son dos estrellas bastante brillantes pero que, en realidad, no son estrellas. La más brillante y pegada a Sagitario es Júpiter, y un poco hacia la izquierda podrás ver Saturno.

Reconocemos que son planetas, además, porque su luz, a diferencia del resto de puntos en el cielo, de estrellas, no parpadea.

Pero ojo porque, así como decía antes que siempre encontraremos en esta misma fecha, a esta misma hora, estas constelaciones, estas estrellas, no pasa lo mismo con los planetas.

El nombre “planeta” deriva del griego, y significa “errante“, ya que a diferencia de las estrellas, los planetas se mueven un poco más a su antojo.

(Realmente depende de las órbitas de cada planeta, sumado a nuestro movimiento, mientras que las estrellas dependen solo de nuestro movimiento).

¡Más cosas interesantes en esa zona del cielo! Atención: presencia de meteoritos a la derecha de Escorpio y por encima, en estos días del año.

¡No hay nada mejor que un taller de estrellas para ver estrellas fugaces, y despistar al que está explicando con constantes “Oooo, qué bonito”.

Además, el centro de nuestra galaxia se encuentra junto a Sagitario, así que si alguien tiene programado un viaje, ya sabe hacia dónde apuntar. Sí, sé que es complejo, pero puede ser bonito imaginar una aventura de tal magnitud.

En cualquier caso, un taller de estrellas siempre es un momento mágico para potenciar nuestra imaginación, y avivar nuestros propósitos:

Y es que las estrellas nos invitan a soñar….

Si quieres ver más entradas para un taller de estrellas:

Imágenes gracias a Stellarium, una aplicación imprescindible para un taller de estrellas y otras actividades para de Tiempo Libre.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s