Dinámica para compartir con la clase

Como alumnos, y como docentes dentro del grupo clase, vivimos los días uno detrás de otro y a veces, no paramos a descubrir la profundidad de quienes nos acompañan.

Es una pena que las prisas, las falsas urgencias, el tiempo, las programaciones…. nos coman terreno en clase a un aspecto esencial como es prestar atención a la humanidad del grupo, pues la educación es sin duda un acto humano y grupal.

Es por ello que toda oportunidad de prestar atención a los demás y de dedicar tiempo al grupo y a cada uno de sus miembros, sea un regalazo para una clase.

Mientras que por otro lado, es un peligro educativo que un aula, una clase, un colegio, donde pasamos gran parte de nuestra vida en crecimiento, se convierta en un espacio vacío, ausente de interacciones y vínculos, casi como si fuesen aquellos espacios donde vivimos ajenos y anónimos a los que Marc Augé denominó “no-lugares”.

No podemos permitir que una clase, que debería ser un grupo unido mediante vínculos sólidos, se convierta en un no-lugar en el cual tan solo transitamos.

Por otro lado, y continuando con la justificación de la dinámica que hoy os traigo, no siempre tenemos la oportunidad de hablar, de expresar nuestro yo interior.

Todos tenemos algo que contar, mucho que transmitir, y la necesidad imperiosa de ser escuchados, para poder ser comprendidos: esencia del vínculo social.

La escucha activa es vital, hasta el punto de que debería ser asignatura obligatoria en Primaria y la ESO.

Y no solo desarrollar la escucha es esencial para con el otro, sino también para con uno mismo.

“La importancia de escuchar, de oír con respeto y sensibilidad. No solo a los otros, sino a uno mismo, pues muchas veces reprimimos nuestro yo auténtico por miedo al rechazo. Al escuchar lo que hay en nuestro interior, descubriremos cosas inesperadas”.

Carl Rogers, en Narbona (2021).

Esta dinámica de grupo busca como objetivo darle a la persona la oportunidad de expresar, de exteriorizar parte de su ser, mientras que los demás en la clase practicarán la escucha activa, conociéndonos mejor entre todos.

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Dinámicas de grupo para la educación

Las dinámicas de grupo son posiblemente una de las mejores herramientas para el Tiempo Libre, la Animación Sociocultural y la Educación no formal.

Su potencial educativo y social nos permite alcanzar una gran cantidad de objetivos, con una profundidad bastante deseable en estos ámbitos.

Es por ello que las dinámicas como recurso, o el traslado de la dinámica de grupo al aula, a la educación formal, sea algo tan necesario.

Si la ciencia de la pedagogía del Tiempo Libre existiese con la misma autoridad que pueda tener la pedagogía de la educación formal, quizás esta, la educación formal, podría estar beneficiándose enormemente de los avances y descubrimientos y de una gran cantidad de actividades que desde hace mucho tiempo se viene utilizando en actividades de Tiempo Libre como son las dinámicas de grupo.

Dinámicas que no son ajenas a la educación, pues de forma consciente o inconscientes (algunas pueden ser muy sutiles) los docentes han utilizado dinámicas de grupo en sus clases desde posiblemente siempre, de la misma forma que el Tiempo Libre (no como ciencia) existe desde que el mundo es mundo.

Pero no están tan arraigadas, o no son consideradas herramientas esenciales para el aula, o al menos no tanto como lo son para la educación no formal, pese al potencial educativo de las dinámicas de grupo.

Desde que empieza a explotar este área de la educación no formal se comienzan a utilizar una gran cantidad de dinámicas que posteriormente, o paulatinamente, se aplicarían también en algunas áreas de la educación formal, muchas veces en asignaturas como Educación Física, pues la evolución de esta materia ha bebido mucho del Tiempo Libre, o que también aparecerían mucho en lo que posteriormente surgió como actividades de coaching, charlas y team building.

Sin embargo son actividades que el Tiempo Libre utiliza desde que existe como recurso fundamental para llegar a objetivos que se plantean dentro del grupo, para dinamizar al mismo o para descubrir en el mismo virtudes que son necesarias.

Aún así, cabe recordar que no es algo que surja en este ámbito sino que tienen su origen en los años 50 con la sociología experimental y que por lo tanto, una de las definiciones de las dinámicas es que siempre tienen un componente de tipo social.

Así como los juegos pueden buscar otro tipo de objetivos o de ámbitos, las dinámicas de grupo buscan siempre una reflexión social del individuo, del individuo dentro del grupo, o del grupo.

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