Mamá, me ha picado un pollo

En escena, sin llamar mucho la atención, vemos dos personajes. Uno parece estar grabando. Es el cámara. El otro, observa la escena sentado en una silla, posiblemente con gafas y gorra. Es el director/a.

Pero no nos percataremos de su presencia hasta que hablen, o quizás aparezcan más tarde.

Y el teatro comienza.

Primera toma: desganados

Una niña/o entra a escena, y se pasea. El actor parece actuar totalmente desganado.

Por el otro extremo, aparece un animal, un pollo por ejemplo. Realmente será una actor o actriz que tan solo se limita a agitar sus alas, y mueve la cabeza adelante y atrás, muy cómicamente.

Pero al igual que el resto de personajes, parece actuar muy mal, con fallos, o desganado, o aburrido.

Ambos personajes se encuentran y, entonces, el pollo pinza al niño, quien cae al suelo (falsamente), y empieza a quejarse.

  • Niño: Ay, ay, ay.

El pollo se aleja de la escena con su movimiento peculiar. El niño grita.

  • Niño: Mamá, mamá. Me ha picado un pollo.

Un nuevo personaje, la madre, o el padre, aparece en escena buscando a su hijo.

  • Madre: Dime hijo, ¿qué ha pasado!
  • Niño: Me ha picado un pollo.
  • Madre: ¿Dónde!
  • Hijo: Aquí.

El niño se señala en el brazo. La madre observa, y llama en grito.

  • Madre: Espera hijo, llamaré a la ambulancia. ¡Ambulancia! ¡Ambulancia!

Dos nuevos actores entran a escena, girando ambos el brazo sobre su cabeza.

  • Ambulancia: Ni, no, ni, no, ni, no.

Entonces, el director aparece de golpe y corta la escena, pues esta no ha salido como quería. También veremos aparecer al cámara, con una cámara o, quizás, con una claqueta.

  • Director: Corten, corten, corten. No puede ser. No están actuando con ganas. Esta escena necesita más energía, más chispa, más potencia. ¡Suéltense la melena! Vamos a repetir pero por favor, ahora, háganlo con un poco más de vidilla, de velocidad.

Los actores, desganados, vuelven a sus puestos y se preparan. También el director y el cámara, quien prepara la cámara, o quizás marque la claqueta.

En cualquier caso es importante que veamos que hay una cámara, y que el cámara la prepara y graba con esta.

  • Cámara: Mamá me ha picado un pollo, escena uno, toma dos.
  • Director: ¡Acción!

Segunda toma: A cámara rápida

Ahora, los actores tratarán de repetir exactamente lo mismo que han hecho y dicho, pero todo a cámara rápida, exagerándola de una forma cómica.

Como era de esperar, el director nuevamente para la escena.

  • Director: Corten. No puede ser, no puede ser. ¿Me están tomando el pelo? Una cosa es con más vida, y otra cosa a súper velocidad. Que no es una película para Flash. Traten de hacerlo más lento, por favor. ¡A sus puestos!

Todos vuelven a sus puestos, tanto actores como el cámara.

  • Director: ¡Acción!

Tercera toma: A cámara lenta

La escena se repite igual, pero los actores avanzan y hablan súper lento. Se pueden incluir movimientos graciosos, exagerados, y voces graves para que la escena sea más cómica.

El director, posiblemente esta vez antes, para nuevamente la escena.

  • Director: Pero vamos a ver, ni calvo ni con tres pelucas. Ni una cosa ni la otra. Algo normal, suave, básico, con tranquilidad pero con chispa, con arte, con gracia, con guasa, con alegría niño, vamos a meterle alegría. ¡Acción!

Cuarta toma: Aflamencao

Ahora los actores salen bailando flamenco y tocando las palmas. Quizás también puedan llevar algún elemento diferente de vestuario.

Puede haber un zapateado antes de que el pollo pique, o unos cruces de baile. La madre puede cantar una saeta cuando ve a su niño en el suelo, o las ambulancias entrar por rumba. Y entonces….

  • ¡Corten! Pero qué desesperación, qué desesperación mi arma. Que no es esto un musical, madre mía. A un pelo estoy de volverme loco. Pero chiquillos, ¿no veis que esto es una película? ¿Podemos darle algo de emoción hollywoodiense, por favor? Vamos, todos a sus puestos.

Nuevamente todos a sus puestos, y nuevamente con desgana e incluso enfado ante tanta repetición.

El cámara cada vez prepara menos cosas entre toma y toma.

Quinta toma: Peliculero

Los actores repiten su escena con mucha intensidad, imitando a las películas de acción de Hollywood. Pueden llevar algo diferente de vestuario y atrezo como gorras, pistolas….

Quizás el niño entre como un espía o como un soldado o policía, o cuando se enfrente al pollo hagan un efecto al estilo de Matrix. Quizás la madre suelte chascarrillos del estilo «le quedaba un día para jubilarse», o la ambulancia entre como en una carrera de coches. En cualquier caso….

  • Director: ¡Corten! Ya no puedo más. Ya no puedo más. Ni por los pelos salvamos esta escena. Mira, ¿sabéis lo que os digo? Hacerlo como queráis. Ya está bien. Ala, canta una toma más.

Los actores vuelven a sus puestos, muy desganados y muy enfadados, aunque ahora parece que se relajan mientras se preparan.

El cámara, también desganado y enfadado, canta la nueva toma, y se aparta un poco mientras mira la escena embobado por lo bien que va a salir esta vez.

IMPORTANTE: Así como en las anteriores, estuvo junto a la cámara, esta vez no la toca.

Sexta toma: La definitiva

Los actores repiten la escena totalmente normal, y con emoción, no sin ganas como la primera vez. Cuando la terminan con la llegada de la ambulancia, el director emocionado la corta.

  • Director: ¡Corten! Ahora sí, ahora sí. Qué preciosidad. Ahora sí que ha salido bien, ha salido perfecta. Me quito el sombrero….

El cámara se acerca a la cámara y se le cambia la cara: está asombrado y muy, muy asustado. Se acerca al director poco a poco.

  • Cámara: Señor director.

El director le ignora mientras sigue felicitando a los actores, y felicitándose a sí mismo de lo bien que lo ha hecho.

  • Cámara: Señor director.
  • Director: ¡Qué!
  • Cámara: (esta frase debe entenderse muy bien)
    Que, que…. ¡Se me ha olvidado poner la cámara a grabar!

Todos los actores y el director, súper enfadados, persiguen al cámara

FIN


Como explicaba en la entrada anterior sobre actuaciones de velada, este es un sketch muy gracioso que se puede improvisar perfectamente por lo que es una opción muy interesante para el Tiempo Libre.

Desconozco su autoría. Personalmente la conocí en verano de 1992, y desde entonces la he utilizado con multitud de variaciones y versiones.

Puede variar el animal (he visto gallina, o víbora), pero también la escena, siguiendo la misma dinámica (como en el caso de Segismundo).

Y por supuesto, los estilos de las distintas escenas. Yo os he puesto una combinación posible, aunque os añado algunas sugerencias de otras posibilidades en las cuales se podría repetir esa misma escena:

  • Musical: Los personajes lo hacen todo cantado. Quizás también introduciendo temas conocidos de musicales.
  • En Wansa Pansa del Norte: un idioma totalmente inventado.
  • A lo animal: Todos son animales, y así el niño puede salir haciendo el mono, y quizás el pollo salga como un humano.
  • Rapeando: Mamá, qué mal. Me ha picado un pollo, a mí, yo, siempre metiéndome en embrollos, vaya rollo….
  • Videojuego: Imitando los juegos de consola.
  • Telenovela: todo muy dramático, nombres largos, postureo, tortas, momentos de tensión….
  • Cámara atrás: Y empezando desde el final.

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