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Tiempo libre y animación sociocultural. Conceptos, teorías, charlas, asignaturas, experiencia y anécdotas personales que aportar a esta joven ciencia. Gestión de grupo y actividades y formación para monitores y animadores….

Cómo hablar en público

¿Alguna vez habéis hecho una vía ferrata?

Da mucho miedo, ¿verdad? Asciendes por una montaña de escaloncito en escaloncito, sujeto tan solo por una vaga que une tu arnés a un cable de acero.

Los primeros 20 metros son los complejos: ahí es donde el vértigo se hace presente, mezclado con la inseguridad de los primeros pasos. Pero una vez superas estos, el resto de la experiencia se torna algo más sencilla. (Salvando algún paso más complejo o diferente).

Tu miedo aquí puede ser el miedo a caer, ya sea al suelo o hasta que el siguiente enganche te sujete, lo cual puede suponer un golpe bastante importante.

¿Cómo vencemos este miedo?

Muy sencillo: siendo muy conscientes de qué es aquello que te evita la caída antes comentada, es decir: ser conscientes de cómo engancharse en cada tramo de seguridad.

Concentrado en ello, una vez que lo tienes claro, que lo dominas, que ves que es fácil, el miedo se disipa.

En el momento en que conectas tu mosquetón al enganche oportuno, la subida fluye. Y el proceso se repite en cada tramo.

Con el miedo a hablar en público sucede algo similar que en la escalada, solo que en este caso tienes que localizar cuáles son tus enganches fundamentales:

  • Contenido: ¿Dominas lo que vas a hablar? ¿No? Normal que no estés seguro. Pero, si lo tienes claro, déjate llevar, sé tu mismo….
  • Actitud: Disfruta. No compartas conceptos, compártete a ti mismo. No pienses lo que dices, siente lo que dices, con confianza.
  • Espacio: Lo primero que hago yo es recorrer el escenario, o el espacio desde el que comunicar. Familiarizarte te permitirá tener controlado cualquier aspecto del entorno.
  • Tiempo: Mide qué vas a decir, cómo y en qué tiempo para poder racionalizar el contenido.
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Clásicos del teatro

En una de las últimas actividades de Tiempo Libre en la cual participaba, decidimos tener como actividad una velada de actuaciones.

Aunque era una actividad ya programada, no pudimos prepararla a lo grande, como a un buen amante de la dramaturgia le gustaría.

Pero en Tiempo Libre, como bien sabréis los que os dedicáis a esta ciencia (o arte), la improvisación es una virtud que cotiza al alza, pues en todo momento se están renovando las actividades.

Y, aunque programada, la velada iba a tener sí o sí un alto porcentaje de actuaciones improvisadas.

¿Un problema? En absoluto pues, son en estos momentos cuando uno echa mano de los clásicos del teatro:

Actuaciones y elementos de velada ya conocidos, ya utilizados, en la mochila de recursos, y que sobre todo son claves para el éxito de esta actividad.

Puesto que elaboré una lista con algunos de estos recursos de animación, he querido compartirla con el blog.

Y comenzaré con algunas actuaciones de velada para el Tiempo Libre y la educación no formal.

ACTUACIONES DE VELADAS

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recursos para el tiempo libre

En pleno transcurso de una Actividad de Tiempo Libre quiero compartir hoy un recopilatorio de las que podrían ser las actividades de campamento que más suelo utilizar.

O las que quizás pueda considerar más recurrentes, ya sea por su sencillez, por el exitoso logro de sus objetivo o por ambos aspectos a la vez.

Son todas estas actividades para el tiempo libre ya compartidas en La Invención del Fuego, por lo que ya están explicadas.

Así, me limitaré tan solo a destacar por qué creo que es un buen recurso para el tiempo libre (como digo, exitoso, sencillo y recurrente).

¿De qué nos puede ser útil este resumen para todos aquellos que os encontráis en temporada alta de campamentos y otras actividades de tiempo libre?

Pues porque siempre debemos acudir a una actividad de tiempo libre con unas 5 actividades en mente:

Recursos en la mochila de monitor, que le llaman algunos, o actividades en el banquillo (aparte de las programadas).

Sea como sea, es fundamental tener en mente juegos, dinámicas, canciones…. para lanzar en un momento dado de campamento.

Y acabo con el ejemplo que siempre utilizo al explicarlo a monitores:

Las actividades son como los chistes. Si te pregunto si te sabes alguno, me dices que muchísimos. Pero si te pido que me cuentes uno, tienes que pararte a pensar y hacer memoria.

Esto no pasa cuando recientemente nos han contado alguno, o llevo preparado algunos chistes, es decir: ya los tengo en mente.

Pues lo mismo pasa con las actividades de tiempo libre: como monitores es fundamental que antes de comenzar tengamos 4 ó 5 actividades pensadas para desarrollar en un momento dado.

Aquí recopilo algunos recursos del tiempo libre, así como actividades cortas o ideas para otras más desarrolladas.

RECURSOS PARA EL TIEMPO LIBRE

  1. Dinámica para la atención:
    En cualquier momento que necesites recuperar la dirección de una actividad: ¡Manos! Funciona como dinámica, siendo casi un van de velada, y como juego, por lo que puede ser ideal para un momento concreto, sobre todo si aún no conoces mucho al grupo.
  2. Dinámica de presentación, distensión y confianza:
    Los círculos concéntricos es posiblemente uno de los recursos del tiempo libre más útiles, con una magnífica consecución de objetivos, así como enorme sencillez de implementación, y siendo casi un auténtico cajón de sastre donde añadir cualquier actividad u objetivo que necesites, durante el transcurso de la misma.
    No es una dinámica mía, la aprendí hace muchísimos años, desconozco la autoría. A quien sea, ¡gracias!
  3. Dinámica y juego de confianza
    El juego del desconocido puede parecer a simple vista muy sencillo y poco divertido, y es cierto que con algunos grupos puede no funcionar. Pero he podido comprobar personalmente que puede llegar a ser una fantástica actividad de confianza para un grupo que ya se conoce, y muy sencilla de desarrollar.
  4. Dinámica / juego de observación:
    No hay campamento que se precie sin una buena dinámica o juego de observación. Una de las posibilidades es Señales en el cielo, aunque hay muchas opciones muy sencillas de montar, muy divertidas como juegos transversales, y muy enriquecedoras.
  5. Juego de rastros
    Juego de pistas, gran juego, búsqueda del tesoro, gran gymkhana… Sea lo que sea que necesites montar, la dinámica de rastros scout puede ser la solución.
    Yo personalmente siempre tengo preparado unas flechas impresas y plastificadas para montar circuitos a seguir en un momento dado.
    Lo he hecho tanto en campamentos, como en animación e incluso en educación formal, en el colegio. Éxito asegurado.
  6. Juegos de presas
    En esta entrada explico el concepto de presas en los juegos, y diversas formas de hacer presa, que dan como resultado distintas dinámicas a aplicar en miles de posibilidades de juegos distintos.
    Un clásico, la presa mediante cola de zorro, con un pañuelo colgando de atrás, eliminado al contrincante al quitárselo. Si a esto le sumas un objetivo al final de un marco de juegos, en un juego de campos, ya tienes una posibilidad de Capturar la bandera, o similares.
  7. Mini pruebas
    Y por otro lado, el concepto de mini pruebas, para montar una gymkhana, o un gran juego con objetivos más allá de las mini pruebas y una buena ambientación, como pueda ser Héroes a las mazmorras, el cual recomiendo enormemente.
  8. Juegos improvisados
    Y por último y a falta de poder compartir también canciones y danzas, una batida de tres juegos que pueden salir de manera improvisada en cualquier momento. En concreto, los tres que tienen en común el famoso piedra, papel, tijeras. ¡Espero que los disfrutéis!

Cómo poner orden en un grupo de whatsapp

La famosa aplicación de comunicación WhatsApp tiene una cosa buena y una cosa mala.

La buena es que permite que todos los miembros de un grupo puedan compartir con los demás cualquier cosa. La mala, eso mismo.

Es una de las quejas, rozando la fobia, más sonada, causando auténtico pánico estar dentro de un grupo de esta aplicación, los cuales parece que se crean por cualquier motivo, justificado o no.

El colmo de nuestra era ha llegado hasta el pungo de que existan grupos de whatsapp para la comunicación formados por personas con las que no hemos hablado en la vida, salvo en dicho grupo (y a veces ni eso).

Crear un grupo de whatsapp para facilitar la comunicación (cuando alguna otra función como la difusión no nos vale) puede ser a veces útil, por lo que nos aventuramos a ello con pánico y resignación.

Sin embargo, a mí personalmente esta acción dejó de asustarme cuando comencé a aplicar la pedagogía del Tiempo Libre al uso de esta aplicación.

Una de las características del Tiempo Libre es la de buscar la forma de dinamizar positivamente grupos sociales.

Aunque sea mediante comunicación escrita, también podemos marcar pautas a seguir, dinámicas y normas para un correcto uso de un grupo dentro de esta aplicación.

Antes de continuar debo recordar que esto no funciona cuando el grupo no quiere, en el fondo, lo que se le va a proponer, porque hay que tener siempre claro en la gestión de grupos sociales que «un grupo hace lo que un grupo quiere hacer».

Sin embargo en mi experiencia he podido comprobar como la mayoría de integrantes de los grupos en los que he aplicado lo que comento sí quieren y necesitan una serie de normas que, en ausencia de alguien que las establezca, no se desarrollan, mientras que el funcionamiento del grupo experimenta una mejora cualitativa cuando las normas son formuladas y reiteradas en casos concretos y puntuales.

¿Cómo poner orden en un grupo de whatsapp?

La clave para ello comienza compartiendo un mensaje con las instrucciones para un buen uso del grupo de whatsapp.

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Programación de campamento

¿Cómo elaborar una buena programación para un campamento?

Una de las tareas fundamentales a desarrollar durante la pre Actividad de Tiempo Libre es la realización de la Programación de Actividad.

Una programación de actividad de Tiempo Libre nos permite reflejar cómo va a desarrollarse dicha actividad, y es sin duda alguna una herramienta fundamental para un campamento de verano.

En una programación de campamento vamos a detallar desde aspectos logísticos hasta el desarrollo de los objetivos, metodología y las actividades propuestas para esta Actividad de Tiempo Libre.

¿Qué puntos debo abarcar en mi programación de campamento?

Para todos aquellos coordinadores de Tiempo libre, o equipo de monitores que quieran desarrollar este documento, pueden ver una guía de la misma dentro de esta web de Tiempo Libre y Educación.

Ver la página DE LA PROGRAMACIÓN A LA MEMORIA DE CAMPAMENTO

En esta página podréis ver la tabla de contenidos que he desarrollado a lo largo de mi experiencia en Tiempo Libre, con los puntos principales para la programación de campamentos.

Esencialmente, los puntos a desarrollar en la programación de campamento, y que amplío en este enlace, son los siguientes:

  • Los datos de la Actividad de Tiempo Libre
  • El calendario por días y los horarios
  • Las actividades transversales y excursiones
  • Todo el contenido de actividades, textos, recursos a utilizar
  • Las especificaciones de logística, seguridad, normas, materiales….
  • Datos necesarios de participantes o grupos y ambientación

Es importante puntualizar que un campamento es una actividad inmensamente viva, por lo que es la programación la que se tiene que ajustar al mismo y no al contrario, y por ello podrán existir infinidad de formas distintas de organizar esta misma tabla de contenidos.

Como con el resto de recursos para el Tiempo Libre, espero que esta nueva página dentro de la web La Invención del Fuego pueda ser de utilidad.

Si te sirvió, no conocías algún punto o crees que falta algo importante: ¡comparte mediante un comentario!

Dinámicas de grupo para la educación

Las dinámicas de grupo son posiblemente una de las mejores herramientas para el Tiempo Libre, la Animación Sociocultural y la Educación no formal.

Su potencial educativo y social nos permite alcanzar una gran cantidad de objetivos, con una profundidad bastante deseable en estos ámbitos.

Es por ello que las dinámicas como recurso, o el traslado de la dinámica de grupo al aula, a la educación formal, sea algo tan necesario.

Si la ciencia de la pedagogía del Tiempo Libre existiese con la misma autoridad que pueda tener la pedagogía de la educación formal, quizás esta, la educación formal, podría estar beneficiándose enormemente de los avances y descubrimientos y de una gran cantidad de actividades que desde hace mucho tiempo se viene utilizando en actividades de Tiempo Libre como son las dinámicas de grupo.

Dinámicas que no son ajenas a la educación, pues de forma consciente o inconscientes (algunas pueden ser muy sutiles) los docentes han utilizado dinámicas de grupo en sus clases desde posiblemente siempre, de la misma forma que el Tiempo Libre (no como ciencia) existe desde que el mundo es mundo.

Pero no están tan arraigadas, o no son consideradas herramientas esenciales para el aula, o al menos no tanto como lo son para la educación no formal, pese al potencial educativo de las dinámicas de grupo.

Desde que empieza a explotar este área de la educación no formal se comienzan a utilizar una gran cantidad de dinámicas que posteriormente, o paulatinamente, se aplicarían también en algunas áreas de la educación formal, muchas veces en asignaturas como Educación Física, pues la evolución de esta materia ha bebido mucho del Tiempo Libre, o que también aparecerían mucho en lo que posteriormente surgió como actividades de coaching, charlas y team building.

Sin embargo son actividades que el Tiempo Libre utiliza desde que existe como recurso fundamental para llegar a objetivos que se plantean dentro del grupo, para dinamizar al mismo o para descubrir en el mismo virtudes que son necesarias.

Aún así, cabe recordar que no es algo que surja en este ámbito sino que tienen su origen en los años 50 con la sociología experimental y que por lo tanto, una de las definiciones de las dinámicas es que siempre tienen un componente de tipo social.

Así como los juegos pueden buscar otro tipo de objetivos o de ámbitos, las dinámicas de grupo buscan siempre una reflexión social del individuo, del individuo dentro del grupo, o del grupo.

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Romper el hielo

No es una entrada para ambientarnos en invierno, es que sinceramente esta expresión merece ser reseñada.

Siempre me ha encantado el concepto de «romper el hielo«, tan utilizado en Tiempo Libre y Educación.

Cuando preparaba temarios de pedagogía del ocio educativo, descubría el término de actividades de distensión, como aquellas que permiten precisamente eso, romper el hielo dentro de un grupo humano.

En ambos casos, el objetivo es bien sencillo: relajar al grupo para que se deje llevar, para que entren en la dinámica de las actividades y así, los objetivos de las mismas fluyan.

Un grupo congelado, retraído, a la defensiva, inhibido, poco participativo o dubitativo provoca casi con toda seguridad que la actividad propuesta falle y, por lo tanto, no podamos encadenar una siguiente actividad.

Mientras que, si la actividad fluye, el grupo de participantes se lo pasa mucho mejor.

Y a veces para que fluya debemos lograr que estos se dejen llevar.

Pero cuando el grupo comienza desde cero, llega por primera vez, se conocen poco, o te conocen poco, es totalmente normal y comprensible que les cueste dejarse llevar, de ahí la importancia de realizar una actividad de distensión.

Romper el hielo es vital en Tiempo Libre. Permite que cada persona abra sus puertas para compartir con los demás, lo cual es una de las metas esenciales dentro de lo que llamamos animación sociocultural.

Desde que he conocido mencionado concepto de distensión, siempre me ha parecido fundamental, aplicándolo desde el inicio como monitor con actividades que a veces pueden pasar desapercibida como tales.

O también desde el humor, tal y como menciona Sáez Carreras, herramienta esencial para el animador sociocultural.

Pero es que además romper el hielo puede suponer el primer paso para la búsqueda del vínculo emocional con el grupo, un vínculo sin el cual nada puede ser transmitido, poco puede ser construido.

El hielo nos hace fríos, distantes, hieráticos, rígidos…. Una situación que dificulta dicha conexión emocional, vital para que la actividad fluya, pero también para comprender al grupo, para que exista retroalimentación, para formar equipo (y recuerda que el monitor de Tiempo Libre, actúa desde dentro del grupo, como uno más).

¿La solución? Romper el hielo. O para aquellos que no les guste «romper», podemos hablar de «derretir», para que el grupo fluya como el agua, aplicando chispa, llama, calor…. que por el contrario es cercanía, dinamismo, apertura, emoción.

Historia de una vaca

Sucedía que mi sobrino jugaba con una vaca pequeña de juguete. Entonces un día la cogí, y la coloqué en un lugar visible de la habitación.

La vaca, pese a estar a simple vista, estaba escondida por una sencilla razón: no estaba donde debía estar, sino en otro lugar, en una posición inverosímil para quien juega con una vaca en el suelo, la guarda, y vuelve a jugar.

¿Dónde está la vaca? Pregunto. Y el juego da comienzo.

Un juego que, en realidad, tiene tintes de dinámica pues plantea un reto mayor que el hallazgo del juguete: el auto descubrimiento de las capacidades personales que son, en este caso, las de observación y perseverancia.

Esta acción en realidad no es la primera vez que la hago. De hecho, soy muy aficionado a provocar conflictos cognitivos en interacción durante mi desempeño profesional en infancia y juventud.

Desde lo más sutil y sencillo como cambiar un juguete de sitio, o  preguntarle a un niño «cómo te llamas» mientras le has nombrado por su nombre; hasta acciones más complejas que, a fin de cuentas, buscan ofrecer estímulos y, por tanto, la oportunidad de averiguar cómo resolverlos.

Además, en este blog de Educación y Tiempo Libre ya he compartido algunas entradas en torno a la importancia de expandir lo rutinario, de no conformarse con lo cuantitativo, de generar conflicto cognitivo.

Aunque a veces pueda quedar como una broma aislada, que como mucho pueda despertar una sonrisa, en realidad no es la idea, ni mucho menos. 

Más allá de una broma (que conlleva el peligroso riesgo de que solo se ría uno de los dos en interacción), presentar estímulos diferentes, novedosos, busca la distensión o romper el hielo, un objetivo fundamental en educación cuando entras por primera vez en un grupo.

Y unida a la distensión, otra ventaja es la creación de vínculo, esencial antes de cualquier otra acción educativa.

Pero los beneficios que provocan el conflicto cognitivo van mucho más allá puesto que son, a mi juicio, una de las esencias fundamentales del proceso educativo.

Cuando algo deja de provocarnos conflicto cognitivo nos estancamos, dejamos de aprender de esto, o deja de interesarnos, o nos acomodamos a dar una misma respuesta a este mismo estímulo repetitivo.

Todo ello debe estar enmarcado dentro de las características de la actividades, pues por muy simple que sea esconder una vaca, en realidad no hablamos solo de coger y mover y se acabó, sino que existe un proceso lógico, aunque exprés, de inicio, desarrollo y evaluación o final.

Es entonces que el juego que ofrece un simple juguete, como pueda ser una vaca, se expande en nuevas posibilidades; adquiere nuevas dimensiones; crece.

Y al final, lo que parece una acción aislada y sin fundamento, se convierte en un juego seguido por todos: ya no soy yo el único que esconde a la vaca….

Incluso el niño juega a ver si el adulto es capaz de encontrar la vaca donde él ha decidido que puede ser un escondite acertado, dentro de las dinámicas de este juego inédito que, a la par, aporta un aprendizaje esencial.

Yo perdono, pero no olvido

La RAE define la palabra rencor como «resentimiento arraigado y tenaz», algo que se puede extrapolar, dentro del ámbito de la inteligencia emocional, a una emoción que, al no haber sido resuelta, al no haberle dado respuesta, esta no ha cambiado y permanece en el tiempo.

Sin embargo nuestra creencia popular ha traducido el rencor como algo negativo, sí o sí: si tienes rencor, eres malo, porque hay que saber perdonar. Surgiendo el disfemismo «rencoroso».

«Llamo rencoroso a aquel que no me perdona, como atajo rápido para zanjar un conflicto interpersonal que, en realidad, debería resolverse mediante un acercamiento, mediante una comprensión».

Este adjetivo, rencoroso o rencorosa, es un disfemismo porque sentencia a la persona así calificada de algo que no debe hacer (porque yo, oyente, no quiero), pese a que lo necesite.

– ¡No debes ser rencoroso, no tienes por qué sentir rencor! – Y, sin embargo, si la emoción no se ha resuelto, hay que expresarlo, porque hasta que no se etiquete, hasta que no encontremos qué nos está pidiendo, qué necesidad nos marca, esta emoción no cambiará, seguirá ahí.

(Y si una emoción permanece, es casi imposible olvidarlo, sacarlo e la cabeza. Qué digo de la cabeza: de todo el cuerpo….)

Profundizando en este tema sale a la luz el significado de otras expresiones, como la típica «yo perdono, pero no olvido«. ¿Es esta expresión correcta, en el ámbito de la inteligencia interpersonal?

Bueno, para empezar, según se formule puede doler o no, tanto a la otra persona como a uno mismo. Pero creo que sí incluye esta expresión el inicio de algo que puede ser sano para una relación interpersonal.

Perdonar, hay que perdonar siempre, como «primer paso dado de acercamiento» en cualquier acción de tejido interpersonal….

Pero no podemos realizar un acercamiento puramente pasivo, dejándonos a merced de las necesidades del otro, ocultando las propias.

Esto no es una relación interpersonal sana, es decir: la que es beneficiosa para ambos.

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Mirando al sur, soñé

En verano el cielo nocturno está especialmente apetecible gracias a la presencia de una de las constelaciones más bonitas del firmamento: Escorpio. ¿Cómo localizarla?

Vamos a partir de la base que sabemos hacia dónde está el sur. En Málaga, desde donde estoy escribiendo ahora mismo, es bien sencillo: basta con mirar hacia el mar (aprox.)

Podríamos hacerlo al revés, y localizar el sur gracias a reconocer la constelación pero, en este caso, vamos a intentar conocer hacia dónde está el sur y, sabiendo hacia dónde mirar, a continuación os describo qué podemos ver.

¡Ojo atención! Supongamos que estamos mirando hacia el sur un día tal como hoy, de julio, y un poco después de la caída del sol, cuando ya está bien oscuro. Lo digo porque hay que recordar que las estrellas (y las constelaciones) se mueve casi como el sol (bueno, nos movemos nosotros), de este a oeste.

Aunque ciertamente, van girando con la Estrella Polar como punto de giro. Es por ello que dependiendo de a qué hora y en qué estación miremos al cielo, encontraremos unas u otras estrellas, en unas u otras posiciones.

Pues bien, ¿qué tenemos esta noche hacia el sur, no muy lejos del horizonte? La constelación de Escorpio, que es especialmente bonita.

Sabiendo dónde está el sur, como digo en esta época y al caer el sol, es fácil reconocerla sin otro punto de referencia. Y tiene una forma parecida a una ese, aunque en la siguiente imagen podéis verla señalada con líneas.

Su estrella central, Antares (la Anti Ares, por competir en apariencia con el planeta Marte), es una estrella gigantesca más grande que nuestro Sol, y está a unos 555 años luz: la imagen que nos llega de esta estrella salió desde su lugar de origen, hace 555 años, es decir: en nuestro 1.465 d. C.

Imaginaos: si hoy desapareciese, quiere decir que desapareció hace 555 años. Y si hiciéramos un viaje (a la velocidad de la luz) hasta Antares, tardaríamos 555 años en llegar. ¡La de «¿cuánto falta, queda mucho?» que puede haber en un viaje de 500 años!

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