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Romper el hielo

No es una entrada para ambientarnos en invierno, es que sinceramente esta expresión merece ser reseñada.

Siempre me ha encantado el concepto de “romper el hielo“, tan utilizado en Tiempo Libre y Educación.

Cuando preparaba temarios de pedagogía del ocio educativo, descubría el término de actividades de distensión, como aquellas que permiten precisamente eso, romper el hielo dentro de un grupo humano.

En ambos casos, el objetivo es bien sencillo: relajar al grupo para que se deje llevar, para que entren en la dinámica de las actividades y así, los objetivos de las mismas fluyan.

Un grupo congelado, retraído, a la defensiva, inhibido, poco participativo o dubitativo provoca casi con toda seguridad que la actividad propuesta falle y, por lo tanto, no podamos encadenar una siguiente actividad.

Mientras que, si la actividad fluye, el grupo de participantes se lo pasa mucho mejor.

Y a veces para que fluya debemos lograr que estos se dejen llevar.

Pero cuando el grupo comienza desde cero, llega por primera vez, se conocen poco, o te conocen poco, es totalmente normal y comprensible que les cueste dejarse llevar, de ahí la importancia de realizar una actividad de distensión.

Romper el hielo es vital en Tiempo Libre. Permite que cada persona abra sus puertas para compartir con los demás, lo cual es una de las metas esenciales dentro de lo que llamamos animación sociocultural.

Desde que he conocido mencionado concepto de distensión, siempre me ha parecido fundamental, aplicándolo desde el inicio como monitor con actividades que a veces pueden pasar desapercibida como tales.

O también desde el humor, tal y como menciona Sáez Carreras, herramienta esencial para el animador sociocultural.

Pero es que además romper el hielo puede suponer el primer paso para la búsqueda del vínculo emocional con el grupo, un vínculo sin el cual nada puede ser transmitido, poco puede ser construido.

El hielo nos hace fríos, distantes, hieráticos, rígidos…. Una situación que dificulta dicha conexión emocional, vital para que la actividad fluya, pero también para comprender al grupo, para que exista retroalimentación, para formar equipo (y recuerda que el monitor de Tiempo Libre, actúa desde dentro del grupo, como uno más).

¿La solución? Romper el hielo. O para aquellos que no les guste “romper”, podemos hablar de “derretir”, para que el grupo fluya como el agua, aplicando chispa, llama, calor…. que por el contrario es cercanía, dinamismo, apertura, emoción.

Características del Animador sociocultural

Os comparto hoy las doce características descritas por Sáez Carreras (1997, p. 151.) para un animador sociocultural.

Estas características para el tiempo libre y la educación describen muy bien alguna de las herramientas y virtudes a desarrollar por parte de todo aquel que trabaja con personas, ya sean monitores de tiempo libre, animadores socioculturales o docentes.

Y creo que son especialmente interesantes de estudiar, y por ello he compartido siempre y comparto ahora en este blog de educación y tiempo libre, porque aglutinan muchos aspectos importantes de la gestión grupal y la pedagogía, y porque cada rasgo conlleva una carga de profundidad que merece la pena reflexionar.

Sáez Carreras parte de la reflexión sobre cómo ha de ser un animador sociocultural, y nos expone las siguiente doce características:

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Debería ser una persona dinámica y dinamizadora, motivada y motivadora, entusiasta y comprometida con su trabajo.

Abierta a las relaciones interpersonales y sociales, con tacto y respeto hacia los demás. Con capacidad de diálogo y comunicación. Acoge, sin reparos, a cualquier colectivo social que quiera integrarse en los programas.

Tiene confianza en la capacidad de los grupos para trabajar progresando y está convencido de la importancia del autodesarrollo personal a través de la dinámica grupal.

Está preparado para aprender constantemente. Es investigador activo y permanente de su praxis.

Está directamente implicado en el entorno y trabaja en él desde dentro. Está abierto al desarrollo comunitario integrado y cultiva la interdisciplinariedad al servicio de proyectos comunes.

Es un militante con el objetivo puesto en la transformación de la sociedad, en el cambio social.

Tiene equilibrio y madurez psíquica, flexibilidad mental y emocional para analizar los posibles conflictos grupales. Es abierto, tolerante, y tiene una gran disponibilidad para escuchar y atender a los demás.

Tiene capacidad de análisis y ejerce la crítica con espíritu constructivo.

Es optimista y se resiste al desaliento.

Tiene sentido del proceso. Sabe que toda actividad está enmarcada dentro de un proceso.

Utiliza el sentido del humor, sin caer en la chabacanería, para aliviar tensiones y romper hielos. Jamás ridiculiza a nadie.

A pesar de todo, no es ni un superhombre ni una supermujer. Tiene defectos y fallos y los asume con actitud autocrítica. Sabe, también, cuando su labor ha terminado y debe dejar paso a la comunidad.
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Sáez Carreras, J. (1997). Tercera Edad y Animación Sociocultural. Madrid: Dykinson.

El sueño no es acumulativo

Hoy en Manual Mamut, sección de este blog de educación dedicada a la ciencia y el ámbito profesional del Tiempo libre y la Animación sociocultural, presento una comprobación empírica: el sueño no es acumulativo.

Como no es un blog de ciencias ni medicina, no vamos a analizar esta teoría, para ver si es cierta o no. Tan solo quería transmitirla como curiosidad, y demostrar que es cierta o, más bien, que es útil saberlo durante el desempeño profesional en el tiempo libre.

La teoría en cuestión nos habla de que el sueño no se acumula, es decir: si tú duermes varios días seguidos tres horas y entonces, un día, duermes ocho horas, al día siguiente no puedes decir que estás con mucho sueño porque en días anteriores dormiste menos, y las ocho horas de esa noche no han completado la carencia anterior.

O en otras palabras: uno actúa de día con la carencia de sueño de esa noche, como si el contador se pusiera a cero cada vez que nos vamos a dormir. (¿Como? ¡Y qué pasa entonces con la siesta!)

He de decir que, aún pudiendo ser esto cierto, quizás no tenga en cuenta el cansancio muscular: aunque recuperes durmiendo una noche ocho horas, en otros aspectos puede que al día siguiente te veas muy cansado.

¿Y todo esto a qué viene? Pues a ampliar un consejo fundamental para monitores, en el desempeño de actividades de tiempo libre como pueda ser un campamento, que ya destacaba en otras entradas anteriores de este blog de educación.

No hay nada más reconfortante para un monitor de tiempo libre que dormir, a mitad de un campamento, ocho horas.

A veces no descansamos porque pensamos que no hay horas suficientes para recuperar el cansancio de días anteriores. En campamentos donde el sueño ha sido escaso los primeros días puede pasar. Pero dosificar los esfuerzos de los monitores es vital, como decía en la entrada enlazada.

Pero yo he comprobado esta teoría que hoy os traigo, por lo que mi recomendación es esa: buscar siempre dosificar los esfuerzos dentro del equipo de monitores, para que ciertos días cada uno pueda poner su contador a cero, y dormir lo que necesite para funcionar mejor (y profesionalmente: recordemos que los monitores de campamento tenemos una gran responsabilidad entre las manos).

Claro que también habrá quien me diga que en un campamento, no se duerme. Los que asintáis con esa afirmación, os voy a contar un secreto: no es verdad que en un campamento no se pueda dormir, ni monitores ni participantes.

En un campamento no solo se puede dormir perfectamente sino que además, desde el punto de vista profesional, se debe garantizar el sueño y el descanso de participantes y de monitores, sin importar el tipo de campamento, edad, actividades,….

¿Cómo se hace eso? Te invito a que recorras algunas entradas sobre campamentos aquí en la Invención del fuego.

Porque en lo que llamamos tiempo libre profesional, hay una máxima vital aplicable a cualquier otra profesión: las necesidades se convierten en objetivos, y los objetivos se cumplen, y se evalúan. Porque no siendo así, estos no son objetivos, y sin objetivos, no cubrimos las necesidades.

Actividad de Cuenta cuentos

En el área de la educación no formal y el tiempo libre, llamamos cuenta cuentos a la actividad de animación y de corte dramatúrgico y literario que tiene por centro la narración de un cuento, fábula o historia, pudiendo realizarse dicha acción a través de múltiples técnicas.

En esta entrada os presento algunas ideas interesantes para realizar un taller de cuenta cuentos tanto para una actividad de animación sociocultural y tiempo libre como también para el ámbito de la educación formal, para realizar en el aula de Educación Infantil (principalmente).

  • Cuento interactivo: Proyectamos un vídeo en el que se narre un cuento. Vamos parando el vídeo para preguntar por algo que ha aparecido, o para hacer sonidos de cosas que han aparecido, o para buscar la interacción de los participantes: gestos, bailes, cambio de sillas,….
  • Cuento psicomotriz: Esta técnica la he visto usar en el área de educación física, y se trata de un cuento leído que da pie a que los que lo oyen realicen acciones que el narrador va indicando, según los elementos que aparecen en el cuento, tales como imitar a unos indios, montar a caballo, remar en canoa, nos dormimos y nos despertamos de un salto,….
  • Proyecto máscaras: Esta idea ocuparía varios momentos. En el primero, inventamos un cuento colectivo donde cada participante avanzará un poco el cuento. Hacemos un resumen del cuento resultado, y de los personajes que han aparecido en el cuento. Confeccionamos unas máscaras o antifaces de dichos personajes. Estas las colorearán los participantes y recortarán. Y por último, representamos el cuento, con un narrador y la dramatización de los participantes con sus máscaras.
  • Cuento creativo: elaboramos poco a poco un cuento interactivo y creativo, con pequeñas historias y elementos de aprendizaje, como el cuento de un pollito que aprende a volar y, en estas páginas, pegamos tres pollitos con relieve (utilizando algodón, por ejemplo), en tres niveles. O una lámina con un zapato dibujado y pegado sobre el cuento para dejarle unos boquetitos por el que pasarle un cordón, para aprender a atarse los cordones. O el cuento de Caperucita con un lobo desplegable, una cesta y elementos que se puedan recolocar en la página del libro,….
  • Cuento en el exterior: Salimos fuera y vamos hilando el cuento en base a lo que vamos encontrando en el exterior. Podemos preparar un recorrido y contar así con elementos de sorpresa como alguna zona donde los protagonistas del cuento, los participantes, deban observar algo para responder al narrador, o encontrar objetos,….
  • Cuento imaginativo en movimiento: Hacemos un recorrido, por la misma clase, siguiendo un cuento, y vamos imaginando que nos estamos moviendo por el cuento, a la par que hacemos el recorrido. De esta forma actuamos todos juntos acorde con los elementos con los que nos encontramos. Quizás lleguemos a un rincón de la clase y hablemos de “la cueva del oso”, o crucemos una línea de sillas como si fuese un gran río, o nos montamos en un barco y nos movemos al son de las olas,….
  • Dibujo-cuento: en un papel continuo contamos un cuento mientras lo dibujamos, apareciendo el personaje principal conforme avanzamos de izquierda a derecha en el papel continuo. Podemos dibujar-colorear, o colorear aparte, recortar y colocar los personajes y representación de lugares según corresponda en la historia que vamos a representar en el papel continuo.
  • Dibuja el correcto: leemos un cuento. Tenemos un papel con por ejemplo tres personajes, tres objetos, tres lugares,…. Tenemos que dibujar solo el que se corresponde al cuento que estamos contando, y no los otros dos.
  • Canción con historia: cuenta cuentos musical. Vamos cantando la historia del cuento, y le añadimos gestos sencillos para repetir, vanes y danzas.
  • Mini-títeres: dibujamos y colocamos unos muñequitos y los pegamos en unos palitos. Contamos un cuento, manejando los muñequitos, que se mueven cada vez que el personaje que representa sea nombrado.
  • Somos cuentos: Nos separamos en grupos, según personajes, y colocamos distintos espacios, que serán lugares del cuento. Conforme contamos el cuento, los personajes se mueven al lugar que el cuento exprese. También, cuando nombramos un personaje, este grupo se levanta y se mueve, y cuando nombramos otro, se sientan y se levanta el otro grupo.

La importancia del tiempo libre

No es concebible hoy día que una persona sin una formación reglada fuese maestro en una clase de primaria.

Para ello existe el Grado en Educación Primaria (Magisterio), que garantiza, o busca garantizar, las competencias, los conocimientos y las destrezas necesarias para desempeñar tan importante labor como es la educación de un grupo de alumnos.

Formar parte del proceso de educación y crecimiento de los niños es tan importante que es necesario que exista toda una ciencia como es la pedagogía, que a su vez se apoya en la psicología de la educación y en la psicología del crecimiento, para aportar a dicha labor docente el máximo beneficio posible.

Es así como la educación formal se beneficia de estas ciencias para el desempeño de su tan delicada e importante labor.

¿Y a qué nos referimos con educación formal?

El término educación formal hace referencia al proceso de enseñanza – aprendizaje, o a las etapas donde dicho proceso tiene lugar y que están reguladas por una institución oficial, por el gobierno o por la ley, es decir:

Nos referimos a la formación dada en colegiosinstitutos universidades, marcada por el currículo de cada etapa, de cada rama, de cada edad.

Pero pese a su enorme relevancia, es importante marcar que la educación formal no cubre todo el proceso educativo de un individuo.

Es más, forma parte de un porcentaje menor de todo el crecimiento y el aprendizaje de los seres humanos, que se alimentan principalmente de lo que llamamos educación no formal, es decir: todo lo que no es formación reglada.

En gran medida hablamos de la educación familiar, y también del importante proceso de aprendizaje que realizamos continuamente con nuestro grupo de iguales, es decir: nuestros amigos.

Pero también, dentro de dicha educación no formal, estaría lo que llamamos hoy día la educación en el tiempo libre y la animación sociocultural.

Si tan importante es la formación de los educadores que desempeñan su labor dentro de la educación formal, ¿cómo puede ser que no demos la misma importancia para los educadores de la educación no formal?

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