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Actividad de Cuenta cuentos

En el área de la educación no formal y el tiempo libre, llamamos cuenta cuentos a la actividad de animación y de corte dramatúrgico y literario que tiene por centro la narración de un cuento, fábula o historia, pudiendo realizarse dicha acción a través de múltiples técnicas.

En esta entrada os presento algunas ideas interesantes para realizar un taller de cuenta cuentos tanto para una actividad de animación sociocultural y tiempo libre como también para el ámbito de la educación formal, para realizar en el aula de Educación Infantil (principalmente).

  • Cuento interactivo: Proyectamos un vídeo en el que se narre un cuento. Vamos parando el vídeo para preguntar por algo que ha aparecido, o para hacer sonidos de cosas que han aparecido, o para buscar la interacción de los participantes: gestos, bailes, cambio de sillas,….
  • Cuento psicomotriz: Esta técnica la he visto usar en el área de educación física, y se trata de un cuento leído que da pie a que los que lo oyen realicen acciones que el narrador va indicando, según los elementos que aparecen en el cuento, tales como imitar a unos indios, montar a caballo, remar en canoa, nos dormimos y nos despertamos de un salto,….
  • Proyecto máscaras: Esta idea ocuparía varios momentos. En el primero, inventamos un cuento colectivo donde cada participante avanzará un poco el cuento. Hacemos un resumen del cuento resultado, y de los personajes que han aparecido en el cuento. Confeccionamos unas máscaras o antifaces de dichos personajes. Estas las colorearán los participantes y recortarán. Y por último, representamos el cuento, con un narrador y la dramatización de los participantes con sus máscaras.
  • Cuento creativo: elaboramos poco a poco un cuento interactivo y creativo, con pequeñas historias y elementos de aprendizaje, como el cuento de un pollito que aprende a volar y, en estas páginas, pegamos tres pollitos con relieve (utilizando algodón, por ejemplo), en tres niveles. O una lámina con un zapato dibujado y pegado sobre el cuento para dejarle unos boquetitos por el que pasarle un cordón, para aprender a atarse los cordones. O el cuento de Caperucita con un lobo desplegable, una cesta y elementos que se puedan recolocar en la página del libro,….
  • Cuento en el exterior: Salimos fuera y vamos hilando el cuento en base a lo que vamos encontrando en el exterior. Podemos preparar un recorrido y contar así con elementos de sorpresa como alguna zona donde los protagonistas del cuento, los participantes, deban observar algo para responder al narrador, o encontrar objetos,….
  • Cuento imaginativo en movimiento: Hacemos un recorrido, por la misma clase, siguiendo un cuento, y vamos imaginando que nos estamos moviendo por el cuento, a la par que hacemos el recorrido. De esta forma actuamos todos juntos acorde con los elementos con los que nos encontramos. Quizás lleguemos a un rincón de la clase y hablemos de “la cueva del oso”, o crucemos una línea de sillas como si fuese un gran río, o nos montamos en un barco y nos movemos al son de las olas,….
  • Dibujo-cuento: en un papel continuo contamos un cuento mientras lo dibujamos, apareciendo el personaje principal conforme avanzamos de izquierda a derecha en el papel continuo. Podemos dibujar-colorear, o colorear aparte, recortar y colocar los personajes y representación de lugares según corresponda en la historia que vamos a representar en el papel continuo.
  • Dibuja el correcto: leemos un cuento. Tenemos un papel con por ejemplo tres personajes, tres objetos, tres lugares,…. Tenemos que dibujar solo el que se corresponde al cuento que estamos contando, y no los otros dos.
  • Canción con historia: cuenta cuentos musical. Vamos cantando la historia del cuento, y le añadimos gestos sencillos para repetir, vanes y danzas.
  • Mini-títeres: dibujamos y colocamos unos muñequitos y los pegamos en unos palitos. Contamos un cuento, manejando los muñequitos, que se mueven cada vez que el personaje que representa sea nombrado.
  • Somos cuentos: Nos separamos en grupos, según personajes, y colocamos distintos espacios, que serán lugares del cuento. Conforme contamos el cuento, los personajes se mueven al lugar que el cuento exprese. También, cuando nombramos un personaje, este grupo se levanta y se mueve, y cuando nombramos otro, se sientan y se levanta el otro grupo.

Manualidades y talleres con globos

Voy a compartir un juego que va a requerir el uso de globos de tres formas distintas, mediante unas previas manualidades que podemos realizar también con el grupo que tengamos: una de globoflexia que en realidad no es más que un inflado y atado; una que es un clásico en tiempo libre y encontraréis en cualquier sitio mil formas de hacerla, como son las bolas para malabares; y una última que es muy interesante por su resultado y una genial combinación con la manualidad de malabares como veréis, y que pude encontrar en un libro sobre juguetes reciclados.

Pues para empezar, para inflar globos de globoflexia es siempre recomendable el uso del inflador, se desaconseja intentarlo con la boca. Antes de inflarlo, estira el globo un par de veces. A la hora de hacer figuras, aunque no es el caso, una de las pautas más importantes es conocer el porcentaje de inflado del globo, ya que cada figura necesitará una cantidad de aire diferente. Pues bien, en este caso inflaremos un 90 ó 95 % y le haremos un nudo. Vamos a crear un aro, para ello lo más sencillo es unir las puntas a distancia de un dedo de cada extremo y apretamos con un dedo ambos puntos a la vez, vaciando el aire de esas zonas concretas, y giramos ambas puntas para que se líen una con la otra.

Para fabricar bolas de malabares necesitaremos globos normales, papel transparente de cocina, harina y/o arroz y tijeras. Primeramente cortaremos la boquilla del globo. ¡No tires las boquillas! Sin papel transparente, podríamos probar metiendo directamente la harina o el arroz en el globo con una cuchara, aunque quedan bolas más pequeñas. Por lo que una buena opción es usar el papel transparente para echar en este un montoncito de harina, se le puede echar algo de arroz o viceversa, según se desee la bola, y cerramos el papel transparente con el contenido dentro. Al rededor de la bola que hemos creado, le envolvemos uno de los globos con la boquilla cortada. Sobre este, otro. Y así hasta colocarle 3, 4 ó 5, los que consideremos oportuno para que quede la bola bien cerrada.

Por último, podemos fabricar una bola loca o bola saltarina con las boquillas que nos han sobrado de la anterior manualidad, lo cual resulta una manualidad de lo más sencilla y divertida. Las bolas locas o saltarinas se comercializaron hace tiempo y eran pelotas pequeñas de goma muy compacta que saltaban y botaban como ninguna. Para este taller, tan solo cogeremos la primera boquilla del globo y, doblándola, le colocaremos una segunda boquilla encima. Estas dos las rodearemos con una tercera boquilla. Y así sucesivamente, colocando una boquilla sobre otra, creando una pequeña pelotita. Y no es necesario utilizar muchas boquillas para que ya sea una autentica bola botadora, con la misma cantidad que globos has usado para realizar tus tres bolas de malabares, unas doce boquillas, valdría.

Tiempo libre y Educación

A más de un año de la creación de este blog sobre pedagogía y tiempo libre, acontecen a mi alrededor varios hechos que me llevan a realizar esta entrada en la que voy a comentar la importancia real que tiene una ciencia que no es ciencia, por falta de respaldo y por su juventud, como es la de la Animación sociocultural, naciendo el término allá por el año 1950 en la UNESCO, aunque los conceptos de educación no formal y la importancia de los valores del tiempo libre se han dado mucho antes de esa fecha.

Desde antes de los 50 lo que hoy conocemos como tiempo libreanimación sociocultural se ha ido nutriendo de unas herramientas, actividades y estrategias para lograr objetivos en ámbitos muy distintos como son los de la educación, la psico-sociología o la acción social. Y, sin embargo, este logro pasa hoy día casi desapercibido por lo antes comentado.

Un ejemplo de esto me lo encontraba en una formación sobre coaching team building en el cual comentaban como estas áreas habían introducido por primera vez, hablamos de la década de los noventa, actividades como juegos o las dinámicas de grupo de la sociología experimental.

¡¿Cómo que por primera vez, si el tiempo libre las lleva utilizando desde mucho antes?!

Me vino a la cabeza una anécdota de un monitor de tiempo libre al cual la empresa en la que trabajaba contrató una de estas experiencias de team building por un precio extremadamente desorbitado, y se quedó patidifuso cuando se dio cuenta de que lo que hacían eran las mismas actividades que hacemos nosotros en los campamentos.

Otro ejemplo de lo lejos que está el tiempo libre de codearse con las actuales ciencias (o como mínimo, ser reconocida como parte de una ciencia como pueda ser la pedagogía, puesto que el tiempo libre se ocupa de la educación no formal, pero educación no obstante), es cuando oigo en clase de Didáctica de la Educación física decir que bajar a un discente al patio a que diga su nombre con una rima mientras agita su cuerpo a estilo hip hop es una actividad deportiva, y por eso entra dentro del área de la Educación física

Aunque esto es ya algo personal, puesto que desde mi experiencia e intento de encontrar, después de años de formación y experiencia, una clasificación de actividades para el tiempo libre, llego a la conclusión de que una actividad de deporte no es moverse sin más, sino que los deportes tienen unas características muy concretas, de la misma forma que podemos encontrar en estas un deporte menos movido como puede ser el ajedrez.

No obstante, y actualizando lo aprendido en dicha asignatura, hoy día la Educación física no se mueve en lo meramente deportivo, sino que busca aglutinar otras áreas como la de la salud, la de la expresión corporal (actividades de animación y espectáculos) o la actividad lúdica, e incluso con herramientas como las dinámicas de grupo de cara a aspectos de integración grupal mediante actividades motrices.

Y que una gran cantidad de actividades más propias del tiempo libre y la animación sociocultural caigan en la asignatura de Educación Física se da quizás porque el resto de asignaturas buscan centrarse en la transmisión de unos contenidos, generalmente mediante una metodología tradicional, y no mediante una enseñanza a través de actividades lúdicas que faciliten una motricidad más que necesaria en el desarrollo del discente.

Si cada dos sesiones sentados, pudiésemos tener una sesión en movimiento, aprendiendo la signatura que toque en dicha sesión, quizás los objetivos de la asignatura de Educación física cambiarían radicalmente.

Porque realmente todas esas herramientas, actividades y estrategias que comentaba que posee la joven ciencia del tiempo libre podrían aplicarse en cualquiera de las asignaturas escolares: tanto para la transmisión de contenidos, ya sean conceptuales, procedimentales o actitudinales, como para la resolución de conflictos o la gestión grupal.

El tiempo libre y la animación sociocultural, asociados a la educación no formal, dan un aporte sin precedentes a la educación formal, es decir, a los colegios y los docentes.

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Teorías de la atención

Tener la atención es el objetivo más importante dentro del trabajo con personas ya sea en el ámbito del tiempo libre como en el educativo, ya que si no tenemos la atención de la otra persona puesta en el mensaje o en la actividad que estamos desempeñando, no llegaremos a alcanzar ningún otro objetivo.

Esta es una temática que he trabajado bastante cuando he realizado formación para monitores, y más importante aún: en formación para animadores infantiles, donde el arte de la atención ha de ser una autentica obra de artesanía.

Este fin de semana pasado en concreto, y de ahí el querer hacer esta entrada, recordaba algunos de estos aspectos tan importantes de la atención durante una actividad de tiempo libre con pernoctación para alumnos de segundo y tercer ciclo de primaria.

Trabajaba en la pasada actividad con el equipo de monitores de cara a aprender, no solo cómo mantener la atención en el objetivo propuesto, sino más importante: no frustrarse ante las desatenciones.

Que alguien desatienda no debe ser motivo de enfado: es algo normal. Sin embargo nos enfada, y mucho, cuando vamos en contra de las olas de la atención, cuando vamos a contratiempo en lugar de observar al grupo desde dentro, y adaptarse a las características de este para utilizar las herramientas adecuadas en cada caso.

¿Qué es la atención?

La atención es percibir un estímulo exterior de manera aislada. Aún más: físicamente no podemos atender a más de un estímulo a la vez, y realmente cuando lo hacemos es porque o bien atendemos y desatendemos, como cuando pretendemos hacer los deberes viendo la tele (un clásico), o porque la respuesta a uno de los dos estímulos la tenemos ya programada, como comiendo mientras vemos la tele (moraleja: no veas tanta tele).

En cuanto a aislar un estímulo, podríamos definir el hecho de estar distraído como un grado máximo de atención a un estímulo, quizás, inexistente. Y en cuanto a solo percibir un estímulo a la vez, esto nos advierte de que cuando algún otro se nos cruza, perderemos la atención sí o sí, y deberemos tirar de nuestra atención voluntaria para volver al estímulo anterior.

Hablamos por tanto de dos tipos de atención, la espontánea o atención a un estímulo de manera directa, involuntaria o natural, y la voluntaria, aquella que ha de mantenerse mediante un esfuerzo consciente.

“La atención sostenida se transforma en oscilante, variando continuamente de intensidad y claridad” Agazzi (1973), p. 115. Es decir: es imposible mantener la atención en un sujeto o hecho por tiempo ilimitado.

Además, siempre me gusta decir que la falta de atención es contagiosa, como si de una epidemia se tratase: un individuo que desatiende puede crear estímulos que provoquen la pérdida de atención de otros.

Hay que entender y comprender, y saber manejar sin frustrarse, que a menor edad en los participantes, menor control de la atención sostenida y voluntaria.

Cuando mandábamos silencio, por ejemplo, en la actividad del pasado fin de semana, algunos participantes se callaban, mientras que otro, principalmente los de cursos menores, seguían enredados en otra tarea, en otro estímulo, en lugar de atender al nuevo estímulo: el monitor pidiendo silencio para explicar una actividad.

En estos casos hay que entender que el participante no te atiende no porque se esté portando mal con conciencia de ello, sino que, simplemente, está concentrado en un estímulo distinto al que le estás proponiendo. Como decía, frustrarse o desgallitarse no sirve absolutamente de nada.

Una solución mucho más recomendada podría ser mediante trabajo en equipo, de tal forma que mientras uno arranca con el nuevo estímulo a seguir, los otros monitores dan un toque a los participantes inmersos en un estímulo anterior, para sacarles del mismo y pedirles que atienda al nuevo.

Por último, tanto en animación de cavea (que resulta fundamental), como en cualquier actividad de tiempo libre, o en cualquier actividad formativa como pueda ser el ejercicio de la docencia (en clase), hay que saber manejar la atención siempre desde dentro del grupo, nunca imponiendo, porque a fin de cuentas como concepto sensorial, nunca podremos obligar realmente a que alguien atienda, o deje de atender.

Y además, dentro del concepto de olas de la atención, haciendo referencia a esa atención oscilante, también habrá que jugar con ello y no ir nunca contra corriente, de tal forma que podemos permitir mayor distensión (muy útil en clase) en esos momentos en los que la ola está abajo del todo, es decir: hemos perdido al completo la atención (no la pidas todavía, da unos segundos de desatención), y utilizar elementos que capten la atención tras pasar por la parte más baja de la ola, para ir subiendo poco a poco, hasta introducir lo más importante, o un repaso a todo lo anterior, en esos momentos en los que la ola está en su punto más alto.

Agazzi, A. (1973). Psicología del niño. (6º Ed.) Alcoy: Editorial Marfil, s. a.